El Banco Central compró ayer US$ 200 millones y fijó al tipo de cambio otra vez en $ 8,01. En los últimos tres días la autoridad monetaria se hizo de US$ 360 millones con el objetivo de compensar la caída de reservas que generan los pagos diarios por importación de energía y tras la pérdida de US$ 428 millones por los vencimientos de bonos.
Así el Central aprovechó que comenzó la temporada de liquidación de los dólares provenientes de la soja, para recomponer el stock de divisas. Ayer los agroexportadores liquidaron el doble que hace una semana. Por eso el volumen que concentró el mercado local se amplió a US$ 307 millones.
Pero pese al alza en la oferta, la entidad sigue limitando el acceso al mercado cambiario para los importadores. “Siguen autorizando con cuentagotas las compras que habían dicho que comenzarían a liberar a medida que aparecieran los dólares de la soja”, explican desde un banco. “Esos dólares ya aparecieron pero se los está quedando todos el Banco Central ”, agregan.
Sucede que el Banco Central tiene que asegurarse recomponer reservas que no sólo se irán por el pago de intereses de los bonos sino por la importación de energía. Ayer perdió por esta obligación US$ 50 millones. Y aunque al cierre de esta edición no se conocía aún el número final, las reservas se encuentran muy cerca de los US$ 27.000 millones, el valor más bajo desde diciembre de 2005.
El dólar paralelo, por su parte, cayó 4 centavos a $ 10,30 y estaba 51 centavos más barato que el turista. Ayer en la city confiaban en que la tendencia bajista se repetiría hoy, ya que con el paro esperan que la demanda sea aun menor.
Marcela Pagano