El mal humor se hizo carne en la City. La lejanía en la que parece sumido el acuerdo del Gobierno para que el FMI revise sus estadísticas y así franquear el acceso a cancelar la deuda con el Club de París hizo que el índice Merval cerrara con un recorte de 1,08%. Técnicamente el índice necesita subas por encima de los 6.500 puntos para liberar tendencia alcista directa en los precios, capaz de buscar máximos previos de 6.600 puntos y hacia objetivos de 7.000 puntos, apuntó el analista técnico Rubén Ullúa. La plaza se movió en terreno negativo, con tomas de ganancia en algunos de los papeles del sector energético y financiero, los de mayor ponderación en el Merval. Hay que recordar que las empresas pertenecientes al sector de la distribución y transporte de gas venían de su mejor semana bursátil desde octubre del año pasado y algunas de ellas alcanzaron precios que no registraban desde hace una década, todo después de que se autorizara la primera suba de tarifas en 15 años para el gas.