Los mercados cambiarios dejan el protagonismo a la renta variable. A pesar de que ayer el dólar dio un latigazo alcista, magnificado por la falta de contratación, los operadores en divisas señalan que la atención está fijada ahora en los resultados de las compañías, o lo que es casi lo mismo, en la evolución de las bolsas. A corto plazo, las apuestas van a favor de un dólar firme, dentro de un perfil de fondo bajista. De momento, el billete verde americano se pagaba por debajo de las 1,17 unidades por euro.
El dólar cotizaba en el inicio de la sesión asiática a 1,17 unidades por cada divisa europea, pero poco a poco se apreciaba hasta los máximos del día, de 1,1580 dólares por euro, fijados todavía durante la operativa en Asia. Pero tras la apertura de las plazas de la eurozona, el euro se apreciaba con cierta claridad, hasta superara los 1,1650 dólares. Hay que recordar que ayer el billete verde se anotó un espectacular avance desde más de 1,18 unidades hasta colocarse en los precios de hoy a media tarde europea. Así, la toma de beneficios sobre el dólar a media sesión sólo es una consolidación de los avances de ayer.
Un operador español señalaba que la atención esta semana no estará en los datos económicos, sino en los resultados empresariales. Cuanto mejores sean, más apoyo logrará el dólar. De momento ya se conocen los de compañías como Intel, Johnson & Johnson, Merrill Lynch, Bank of America, General Electric o Motorola. El experto comentaba que a corto plazo, el billete verde estadounidense podría tocar las 1,14 unidades por euro, dentro de una tendencia débil de fondo.
Así, los datos de inflación en Europa no han tenido excesiva relevancia en los mercados de capitales. España ha cerrado el mes de septiembre con una inflación interanual del 2,9%, por encima de su socios comunitarios Italia y Reino Unido, ambos con un 2,8% en el mismo periodo. Las cifras españolas sin embargo han sido algo mejores de lo previsto.
Desde Espirito Santo Gestión destacan la vitalidad del mercado de divisas y que las autoridades económicas de la Eurozona han relativizado el efecto de la apreciación del euro. En el informe mensual del Banco Central Europeo (BCE) incluso se ha subrayado el efecto positivo de la apreciación del euro sobre el consumo europeo, comentan desde la entidad financiera. Mientras las autoridades estadounidenses defienden oficialmente el mantenimiento de una política de tipo de cambio fuerte, el presidente Bush emprende esta semana un viaje a Asia con la guerra cambiaria de fondo.
En Asia, el yen se ha depreciado hasta superar de nuevo la cota de las 109 unidades por dólar. El cambio oficial del BCE fue de 1,1634 dólares por cada euro y de 127,79 yenes por cada divisa única. |