El euro logró superar sus máximos históricos frente al dólar después de que durante la sesión llegara a tocar y sobrepasar en varias ocasiones la cota de 1,29 dólares. Los descensos acumulados por la moneda única tras conocerse un excelente dato de creación de empleo en EE UU fueron borrados por una notable reacción auspiciada por las palabras del canciller alemán, Gerhard Schröder, que restó importancia al comportamiento del euro. La moneda única ha llegado a cambiarse en 1,2945 dólares, frente al anterior máximo, que se registró en febrero, en 1,2930 dólares. Schröder aseguró en la reunión de jefes de Gobierno de la Unión Europea que la subida del euro frente al dólar no era un hecho “dramático”, pese a que Alemania sería uno de los estados más perjudicados por la revalorización del euro debido al fuerte peso de las exportaciones en su Producto Interior Bruto (PIB).
El mercado permaneció a la espera de la publicación del dato de empleo en EE UU, el más relevante de la jornada. Hasta entonces, el euro perdió algo de terreno tras conocerse un inesperado descenso en la producción industrial alemana, que volvió a poner de manifiesto que la recuperación económica en Europa marcha con un ritmo escasamente acelerado.
Tras la aparición del dato de empleo en EE UU, el dólar recuperó terreno con fuerza, hasta el punto de que la divisa europea perdió la referencia de 1,28 dólares. La primera economía mundial fue capaz de crear en octubre 337.000 nuevos puestos de trabajo, muy por encima de las previsiones de los analistas, que apuntaban a una cifra en torno a 175.000 empleos. Entonces, nada hacía presagiar que el euro pudiera irse por encima de sus máximos históricos.
Sin embargo, el mercado confirmó que en el ánimo de los inversores sigue presente su apuesta por el euro en contra del dólar. La excusa la encontraron en las palabras de Schröder, que venían a reforzar las palabras pronunciadas ayer por el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, en las que no mostró inquietud por el comportamiento del euro.
No obstante, la clave de estos movimientos se encontraba en la debilidad del billete verde, que también retrocedía frente al yen, pese al dato del empleo en EE UU. La divisa nipona se iba por debajo de 106 unidades por dólar, barrera que llevaba tanteando durante los últimos días.