Por Alfredo Sainz - Después de más de un mes de paro , el gobierno bonaerense y los gremios del Registro Provincial de la Propiedad alcanzaron un "acuerdo definitivo" en el conflicto que llevaban adelante los empleados del organismo por reclamos salariales y de condiciones laborales. El Ministerio de Economía bonaerense informó ayer que se alcanzó un acuerdo definitivo y, de esta manera, el organismo volverá a operar con normalidad. Además anunció que se están implementando medidas tendientes a dar respuestas a través de un canal especial a los beneficiarios del plan ProCreAr, que se vieron perjudicados por el atraso en las escrituras de los terrenos y en el otorgamiento de los préstamos por parte del Banco Hipotecario. Durante más de cuatro semanas, los gremios estatales con presencia en el registro paralizaron las actividades de compraventa y alquiler de inmuebles y todo tipo de operaciones que involucraban tanto a las propiedades como a los embargos, las sucesiones y los certificados de dominio. Efecto contagioMás allá del acuerdo alcanzado ayer, las consecuencias del conflicto laboral en el registro de la propiedad ya tuvieron un impacto directo en el mercado inmobiliario, que venía muy golpeado. Unas horas antes de que se anunciara el levantamiento de la medida de fuerza, el Colegio de Escribanos de la provincia de Buenos Aires informó que el número de escrituras firmadas en marzo habían sufrido una caída de 24,1% frente al mismo mes de 2013, mientras que en relación con febrero último -un mes que tradicionalmente hay muy pocas operaciones inmobiliarias debido a las vacaciones de verano- se produjo una leve suba del 7 por ciento. "Las circunstancias planteadas en esta compleja realidad desactivan todo posible indicio de recuperación de un sector que ha sido golpeado por la situación económica nacional", había alertado el presidente del Colegio de Escribanos bonaerense, Jorge Mateo. El conflicto en la sede del registro en La Plata no afectó únicamente a las operaciones en la provincia de Buenos Aires. Las inmobiliarias porteñas alertaron que se habían frenado muchas operaciones encadenadas en la Capital Federal debido a que estaban vinculadas con compras o ventas en territorio bonaerense. "El impacto del conflicto no sólo se sintió en las ventas de propiedades, sino también en los alquileres", aseguró Roberto Arévalo, presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA). "Muchos contratos de alquiler de departamentos en Capital no se pudieron firmar en las últimas semanas porque en el caso de los chicos que vienen a estudiar a Buenos Aires se habían presentado como garantías propiedades del interior de la provincia", explicó el dirigente empresarial. El impacto provocado por el conflicto se viene a sumar al mal momento que vive el mercado inmobiliario desde la implementación del cepo cambiario a fines de 2011 que provocó una baja en las ventas superior al 60 por ciento y sin señales de una pronta recuperación por lo menos en el corto plazo.. |