Para algunos, despertó de la siesta. Para otros -la mayoría- apenas ensayó un rebote natural tras haber llegado a estar casi 4% más barato que el denominado dólar tarjeta, aquel que surge de aplicarle un recargo de 35% al congelado precio del oficial, por un simple arbitraje de valores. Lo concreto es que la cotización del dólar informal mostró en apenas 48 horas, y cuando nadie lo esperaba, un alza de 3% (31 centavos) al escalar de $ 10,40 a los $ 10,71 del cierre de ayer. Aun así, todavía se mantiene entre 1 y 1,3% por debajo del valor del dólar tarjeta o turista, que va de $ 10,82 a 10,85, según el cambio que aplique la entidad bancaria interviniente. Y amplió al 33,5% la brecha que lo separa con el dólar oficial, estable desde hace un mes a $ 8,03 a nivel minorista. Los operadores no se ponen de acuerdo sobre las causas del rebote ni sus perspectivas. Para unos, está alimentado por los resquemores que genera ver al Banco Central enamorarse nuevamente con un congelamiento del tipo de cambio. Otros hablan de un "lado B" del reabierto ciclo de emisión monetaria, que tiene al sector público como destinatario privilegiado. Una tercera posición adjudicó la suba de 17 centavos de ayer a una orden de compra importante. "El movimiento fue el mismo de los últimos días, pero saltó el volumen. Alguien compró más billetes que de costumbre", explicó un cambista. Es lo que aumentó el dólar paraleo en apenas 48 horas y cuando nadie lo esperaba. Es la diferencia entre el precio oficial de la divisa norteamericana, que está en $ 8,03, y el valor en el mercado informal.. |