La moneda china, llamada yuan, se ha movido desde hace varios años en una muy estrecha banda de fluctuación frente al dólar de Estados Unidos, lo que en la práctica se ha traducido en una paridad artificial casi constante con la divisa norteamericana. Esta circunstancia ha sido uno de los factores importantes de la estabilidad y crecimiento económico logrado por China y del que hasta la fecha parecía que todos se estában beneficiando. A pesar de ello, después de que el pasado viernes el Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendar una fuerte súbida de los tipos de cambio de la moneda China, yuan, el Banco Popular de China ha decidio tomar medidas "graduales y seguras" para reformar la tasa fija entre la moneda nacional y el dólar. Los expertos sugirieron entonces que si las importantes entradas de capital especulador en China iban a proseguir, un primera modificación más fuerte podría revelarse como necesaria. Un primer gesto vino de la mano del Banco Central Chino, que anunció a finales de octubre, la primera rebaja en 10 años (de 0,27 puntos porcentuales) de su tipo de interés a un año, fijándolo a 5,58%. Sin embargo, dichos expertos también advirtieron que "una mayor flexibilidad en los tipos de cambio permitiría a China mejorar su capacidad para perseguir una política monetaria independiente y para adaptarse a las perturbaciones externas". Por ello, el portavoz del Banco Central del País ha destacado que la reforma se dividirá en varias fases, que concluirán con uan tasa más variable frente a la casi fija de la actualidad. Ésta flexibilidad podrá traducirse en una banda de fluctuación más ancha para el yuan y en la articulación de unas primeras medidas con vistas a hacer fluctuar la divisa china frente a un grupo de divisas, en vez de que se enfrente únicamente al dólar. Por otro lado, el Gobierno de EEUU mantiene que Pekín posiciona su moneda por debajo del valor que debería tener dado el crecimiento económico del país, entorno al 9% anual. El Gobierno de EEUU asegura que el bajo precio del yuan perjudica las exportaciones de los países como el norteamericano, por lo que ha presionado a las autoridades China para que flexibilica su tipo de cambio lo antes posible El yuan fluctúa desde hace 10 años en una horquilla extremadamente estrecha de 8,276 a 8,28 por un dólar. |