| El Banco Central (BCRA) debió convalidar ayer la salida a la calle de unos $ 1700 millones, buena parte de ellos derivados de los poco más de $ 1100 millones que debió girar a bancos y exportadores por la compra de US$ 140 millones de dólares que hizo mediante intervenciones en el mercado de cambios, en tanto que el resto derivó de los $ 756 millones que debió pagarles en concepto de intereses a quienes le habían comprado títulos de deuda, la mayoría de los cuales había sido emitida en febrero como parte del plan para evitar la corrida al dólar. El resultado de estas operaciones muestra el estrecho desfiladero por el que debe moverse la política monetaria para no retroalimentar la inercia inflacionaria o volver a dar vuelo al dólar paralelo (que ayer saltó a $ 10.59). La subasta de deuda de ayer le sirvió para hacer debutar la segunda rebaja de un punto en la tasa que paga por colocar sus títulos para regular la oferta monetaria (del 30 al 28% anual promedio). Enfrentaba vencimientos por $ 8145 millones y logró colocar títulos por $ 8340 millones. Empero, no logró esterilizar ni un peso, ya que la masa de intereses vencidos hizo que debiera emitir $ 570 millones para abonarlos. Si a esto se agregan los millones de pesos que emite por día para comprar reservas, se comprueba que el plan de astricción monetaria aplicado de febrero hasta aquí ya encontró sus límites.. |