Las distensión de las tasas de interés no tardó en hacer mella sobre el mercado de cambios. Con compras oficiales de divisas que inundan la plaza de pesos y un tipo de cambio cada día más atrasado, no sorprende que algunos inversores se vuelquen sobre los circuitos paralelos, anticipando tensiones cambiarias en la segunda mitad del año.
Ayer, el "blue" subió tres centavos, a $ 10,73. Ya acumula un incremento de 23 centavos en apenas tres ruedas. A diferencia de jornadas anteriores, el billete se movió en sintonía con el "contado con liquidación", que sumó cinco centavos, hasta los $ 9,66. Por el contrario, el denominado dólar "Bolsa" se hundió siete unidades, para finalizar en $ 9,96.
La presión compradora se trasladó al lugar menos pensado: el dólar oficial trepó un centavo, hasta $ 8,02 en los principales bancos y casas de cambio del microcentro porteño. Este ascenso tomó desprevenidos a varios operadores, ya que la divisa se encontraba atornillada en $ 8,01 desde el último 31 de marzo. ¿Será el fin de la "convertibilidad" kirchnerista?
Por lo pronto, el billete mayorista se mantuvo en $ 8,005. Pese a la ola de suspensiones en el sector automotor, el Banco Central todavía no abandona las restricciones al pago de importaciones. En este contexto, el ente rector logró sumar u$s 170 millones para sus arcas, en una jornada en la que el volumen negociado creció en un 60 por ciento.
Del lado de las acciones, el panel líder de la Bolsa de Buenos Aires cedió un 1,54 por ciento, para terminar en las 6.814,54 unidades. El retroceso del Merval se explicó por las pérdidas en las acciones de Telecom (-5,48%), Pampa Energía (-3,78%) y Petrobras Brasil (-2,89%) y de los bancos Galicia (-3,73), Macro (-3,23%) y Francés (-2,50%).
Telecom y el Grupo Financiero Galicia presentaron sus balances relativos al primer trimestre del año. La entidad financiera reportó incremento interanual del 178 por ciento en sus ganancias, en línea con las expectativas del mercado. En cambio, la empresa de telecomunicaciones informó ganancias por $ 889 millones, apenas superiores a los $ 802 millones registrados en idéntico período de 2013.
YPF fue el único resquicio de optimismo para un día plagado de rojo. Convalidó una ventaja del 2,34 por ciento en Buenos Aires y otra del 2,16 por ciento en Nueva York. Ayer, el Palacio de Hacienda le entregó a Repsol los bonos pactados en compensación por la expropiación del 51 por ciento de la petrolera. La nueva emisión de deuda soberana será por aproximadamente u$s 5.300 millones nominales.
En renta fija, lo mejor llegó desde el lado de los cupones atados al crecimiento de la economía. Anotaron negocios que no se veían desde que la cartera económica cambió la base de medición del producto. El cupón en pesos ganó un 5,31 por ciento, hasta los $ 5,35. "Este derivado venía muy retrasado, y tenía todo para ensayar un rebote en la zona de $ 5,00", consignó el informe diario de Rava Sociedad de Bolsa. En tanto, el instrumento en euros sumó un 1,22 por ciento, mientras que nominado en dólares lo hizo en un 2,89 por ciento (legislación neoyorquina) y en un 1,10 por ciento (legislación argentina).
Entre las emisiones que ajustan por el CER, no se notó una tendencia definida. La desaceleración de la inflación prevista para los próximos meses menguó el interés por estos activos. Los desempeños más importantes en la rueda de ayer vinieron desde el Cuasipar ( 1,23%), el Par ( 0,95%) y el Discount (-1,06%).
En tanto, los títulos en dólares no lograron salir del letargo que los aqueja en las últimas semanas. Hubo ganancias marginales del 0,10 por ciento para el Boden 2015 y del 0,33 por ciento para el Bonar X con vencimiento en 2017. Además, los bonos del canje que cotizan en la plaza local cerraron dispares. El Par escaló un 2,32 por ciento, mientras que el Discount no pudo seguirle el ritmo, con una pérdida del 0,39 por ciento. |