Por MARIANO GORODISCH - Muy pocos negocios, se resignan en una mesa de dinero, en alusión a la escasa cantidad de operaciones con el bille, como denominan en la jerga al dólar paralelo. Según estiman, ayer se negoció apenas entre u$s 10 y u$s 12 millones, contra u$s 15 millones que calculan mueve el dólar MEP (compra de divisas a través de la Bolsa local) y u$s 30 millones del contado con liqui, que es el dólar para fugar divisas en forma legal.
La rueda cambiaria de ayer empezó con el billete en suba tocando los $ 10,80, luego bajó a $ 10,72, para terminar el día en $ 10,70 para la compra y $ 10,75 para la venta, lo que implica un ascenso de cinco centavos con respecto a la cotización de anteayer, y de 25 centavos con respecto del lunes último.
Las grandes cuevas, para darle volatilidad, salen a vender y luego todo eso que venden lo recompran abajo, ya que ellos ganan con la volatilidad del billete, así que tienen que inventar volumen en un mercado donde no lo hay, explica un conocedor de la plaza.
Bajaron la tasa de interés y los pesos se vuelcan al bille, más que nada por expectativa de que el Banco Central siga bajando la tasa, por lo que los plazos fijos dejarían de ser negocio, apuntan desde una mesa.
Las fuentes coinciden en que a largo plazo el dólar está firme (en alza), pero hay que tener en cuenta dos factores claves para entender su posible comportamiento a corto plazo. Por un lado, el informal suele arbitrarse con el contado con liqui, que ayer cerró $ 1 por debajo; por lo tanto, o el cable debería subir o el paralelo descender. Por otra parte, desde el martes que viene hasta el lunes 19 las compañías deben pagar el impuesto a las ganancias y bienes personales. Como las ventas cayeron tanto, cada vez son más las pequeñas y medianas empresas que no llegan a cubrir los costos, que aumentan al compás de la inflación, por lo cual muchas de ellas se verán obligadas a vender los dólares que tenían ahorrados para poder afrontar este gasto. Si esto ocurre, el billete debería tender hacia la baja durante la semana que viene.
Para Fernando Baer, director de Bconomics, el dólar sube porque sigue habiendo ajuste en precios: La dinámica muestra que en los próximos meses deberá acompañar al oficial. Además, la economía tiene un exceso de pesos de aproximadamente entre 3 y 4 puntos del PBI. En este escenario, en el que se posterga una salida contundente a los mercados de capitales, la escasez de dólares y exceso de pesos seguirá presionando al tipo de cambio.
Para Gustavo Perilli, socio de AMF Economía, la suba del blue está asociada con el efecto paritarias, la tendencia a la baja de las tasas de interés y las compras del BCRA, que están vaciando el mercado de cambios oficial, que es desde donde se filtran las divisas al paralelo: No le puede temblar el pulso a las autoridades porque, en este contexto, debe perseguir objetivos contrapuestos que tensan el mercado del blue: tiene que acumular reservas, controlar la emisión monetaria y bajar las tasas de interés.
Para hacer esto, la esterilización monetaria vía licitaciones de LEBACs ayudan, pero a juicio de Perilli la estrategia es bastante riesgosa porque, en este momento, las expectativas están todavía bastante caldeadas y ya se implantó en el mercado la idea que 2014 y 2015 están perdidos: Toda esta presión puede ser temporal, pero el panorama es delicado, especialmente porque se viene la demanda de liquidez del medio aguinaldo y la economía está estancada y con inflación.
Para Miguel Angel Boggiano, titular de Carta Financiera, lo más importante es que el contado con liquidación estuvo subiendo. Podemos estar teniendo que los productores de soja, luego de ser forzados a liquidar al BCRA, vuelven al dólar con el MEP o el blue.
Desde la óptica de Baer, otra de las razones del alza del dólar paralelo es que estamos transitando los primeros días del mes, con salarios que en algunos casos comienzan a registrar el impacto de paritarias. Ergo, aumento natural de demanda que debe ajustar vía precios.