En el sitio "nicolasdujovne.com.ar", el economista hace un profundo análisis de los cambios hechos por el INDEC en la medición del PBI ahora con base en 2004. Llaman la atención datos de 2008, pagos que no se debieran haber efectuado, y una economía mayor en 2013 que reduce peso de rojos y deuda.
• El INDEC publicó el viernes la revisión completa de la contabilidad nacional utilizando la nueva base de cálculo basada en el año 2004. El PBI creció mucho menos desde 2005 hasta 2013. Mientras que con las cifras basadas en la base 1993 el PBI crecía un 73% punta a punta, promediando un 6,3% anual de aumento, con las cifras basadas en 2004 ese aumento se ha reducido en 11 puntos porcentuales hasta un crecimiento del 62%, equivalente a una tasa anual del 5,5%.
• Llamativamente, para 2009 el INDEC sigue reportando aún una cifra poco creíble de aumento del 0,1% del PBI versus un dato previo del 0,9% cuando durante ese año, el desplome exportador, la sequía y la gripe "A" llevaron al sector privado a medir caídas de entre un 2,5% y el 4%. Al imprimir ese aumento, el kirchnerismo evitó marcar una recesión que hubiera interrumpido "el ciclo de crecimiento más largo de los últimos 200 años". En 2008 con el crecimiento del 6,8% que se reportaba hasta ahora se generaron pagos del cupón PBI por unos u$s 2.000 millones que con el crecimiento revisado del 3,1% no se deberían haber efectuado. Para el estilo simplificador y peleador del Gobierno, el haberle "regalado" u$s 2.000 millones a los tenedores de cupones por las cifras de 2008 lo eximiría tal vez (siempre dentro de su complicada lógica) de tener que dar demasiadas explicaciones por la probable operación inversa llevada a cabo con las cifras de 2013.
• Así como las nuevas cifras reconocen un crecimiento real del PBI más bajo para el período 2005-2013, el tamaño de la economía medida a precios corrientes no se ha achicado sino todo lo contrario, ya que en 2013 termina siendo un 27% más grande que lo que indicaban las cifras hasta ahora. Y como suele suceder con este Gobierno -y especialmente cuando se trata de estadísticas- el método ha sido bastante sinuoso.
• El Índice de Precios Implícitos del PBI, también conocido como deflactor del PBI que en la "metodología 1993" crecía a un ritmo del 14,4% acumulado anual, ahora fue revisado hasta un 16,2% por año, más que compensando la baja provocada por la revisión hacia abajo del crecimiento real. Sin embargo, el principal efecto que genera una economía el 27% más grande en 2013 medida a precios corrientes es el punto de partida: la nueva base 2004 mide una economía que en su punto de partida, medida en pesos (o dólares) era un 20% más grande que la que medían las viejas cuentas nacionales. ¿De dónde viene esa discrepancia? Las nuevas cuentas nacionales registran en el año base 2004 un nivel de consumo privado un 26% más elevado.
• Al tipo de cambio oficial, en 2013 el PBI se situó en u$s 611.000 millones en vez de u$s 480.000 millones. Negado a ajustar el gasto e imposibilitado de hacer crecer la economía por el cepo y el agotamiento del esquema macroeconómico, el Gobierno ha achicado el déficit y el gasto público en relación con el PBI blanqueando un PBI nominal más elevado.
• Para terminar, las cifras publicadas corrigen algunos de los vicios anteriores: se baja el ritmo de crecimiento y se corrige el tamaño de la economía nominal aunque dicha corrección no a través de un blanqueo de la inflación sino a través del expediente de inflar el punto de partida en 2004. La nueva contabilidad nacional confirma que el ministro Kicillof sigue necesitando a Itzcovich y Edwin en el INDEC. |