Consultados por El Cronista, en el Banco Central reconocieron estar estudiando el spread que manejan los bancos. Por otro lado, una consulta a una alta fuente del ministerio de Economía sirvió para tomar precisión sobre el foco de la potencial regulación, ya que señalaron que nos preocupan lo mucho que han subido las tasas de las tarjetas de crédito porque las familias no pueden negociar con el banco o tomar la decisión sobre si deciden tomarlas o no ya que las entidades las aplican directamente. En este sentido, lo diferenciaron de los préstamos personales ya que cada familia puede decidir si quiere sacar un préstamo o no evaluando el costo del crédito. En el Gobierno señalan que si bien existe una regulación para las tasas que aplica el sistema financiero, las resoluciones vigentes en materia de regulación de tasas aplicables a las tarjetas de crédito, emanadas de la ley 25.065 de 1998 y su actualización la Ley 26.010 de 2004 no incluyen la incorporación creciente de gastos administrativos, de emisión, costos de renovación y mantenimiento (todos a su vez gravados por IVA) que han configurado una nueva figura denominada Costo Financiero Total (CFT) que no se encuentra regulada. |