El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió ayer a comparar fiscalmente a la Argentina con Venezuela, Bolivia y Ecuador y recomendó reducir el nivel de subsidios en el sector energético porque son muy costosos y distorsionan la actividad económica. El trabajo presentado por el FMI afirmó que los subsidios pueden dar lugar a preocupaciones relacionadas con la sostenibilidad fiscal, sobre todo si los subsidios son por tiempo indefinido. En este sentido, el Fondo puntualizó que en muchos países son el principal factor detrás de los déficits fiscales y también suelen equivaler a una importante proporción de los ingresos tributarios, como en Argentina que fueron el 19% en 2013. El FMI sostuvo que si bien los subsidios gozan de aceptación entre el público, su cálculo social no está bien comprendido porque los subsidios a la energía no suelen estar bien focalizados. Para el organismo, los subsidios energéticos pueden socavar el crecimiento, la eficiencia y la competitividad. La eliminación de los subsidios suele ser una medida óptima pero típicamente muy difícil, dijo el FMI y aconsejó que su recorte debe ir acompañado de una estrategia de comunicación orientada a generar respaldo. En ese sentido, indicó que la experiencia internacional destaca la importancia de eliminar los subsidios de manera pragmática; es decir, gradualmente y con medidas de mitigación bien focalizadas en los más vulnerables y los grupos más afectados por la reforma. El ministro de Economía, Axel Kicillof, defendió el domingo la política de subsidios que lleva adelante el Gobierno, al tiempo que rechazó su eliminación como herramienta de política antiinflacionaria. No es una política antiinflacionaria porque si las tarifas se multiplican por cinco o por diez van a crecer muchísimo los precios y se van a deteriorar los salarios, aseguró. |