La inquietud surgió de la moderadora del panel, Clara Mariño: ¿por qué eligen este momento para decir lo que piensan?, planteó la periodista ayer, durante la jornada de la Rural. Era la pregunta indicada en el lugar preciso: en 2008, durante la crisis agropecuaria, la Mesa de Enlace se quejó en público de que las otras entidades empresariales no la estuvieran apoyando. Jaime Campos, presidente de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), contestó mediante una recorrida por los últimos años. "En la Argentina hubo varios ciclos. En la primera parte, en el gobierno de Néstor Kirchner, veníamos de salir de una crisis. Entonces, durante un tiempo el empresario tuvo la sensación de que había que dedicarse a trabajar. Eso justificó una actitud tranquila, por usar una palabra, durante esos años." "Creo que el punto de inflexión fue la crisis agropecuaria -continuó-, porque desde entonces pasamos a un período en que sentíamos que los empresarios eran concesionarios, no dueños de empresas. Y eso fue minando la autoestima del empresariado. Este foro representa una vuelta a la autoestima empresarial. Es cierto que a veces puede no resultar lo más aconsejable hablar, pero esto tiene un límite. Hay que refundar la autoestima del sector productivo. Tenemos la misión de decirles a los políticos, con todas las letras, cómo pensamos." Rubén Ferrero, de Confederaciones Rurales Argentinas, lo vivió desde el lado opuesto. "Es cierto que en 2008 hubo un quiebre que después se cristalizó en el famoso «vamos por todo» de la Presidenta en Rosario. Entonces empezaron a aplicarles al resto de las empresas los padecimientos que teníamos nosotros. Pero es el momento de mirar hacia adelante, no hacia atrás." Miguel Blanco, de IDEA, agregó: "Hemos pasado enormes oportunidades y las hemos desaprovechado. No nos puede volver a pasar".. |