Bruselas, 10 nov (EFECOM).- Los diez países incorporados a la UE el pasado 1 de mayo proyectan hacer del euro su moneda entre 2007 y 2010, según un informe de la Comisión Europea (CE), que apuesta por que la adhesión a la zona euro y la puesta en circulación de la moneda común en los nuevos socios sea simultánea. Tres de los nuevos Estados, Estonia, Lituania y Eslovenia, ya se han adherido al Mecanismo de Cambio Europeo (MCE II), considerado la antesala del euro, y pretenden, al igual que Chipre, adoptar la divisa en 2007 (Estonia aspira a hacerlo a mitad de 2006). Los seis restantes quieren hacerlo no más tarde de 2010, y todos, salvo Hungría, han lanzado el proceso de elección del diseño de las caras nacionales que ilustrarán sus monedas en euros. El primer informe de la Comisión sobre los preparativos para la asunción del euro, publicado hoy, anticipa y defiende un "escenario Big Bang" en el que las monedas y billetes de euro comiencen a circular en estos países el mismo día de su adhesión a la Unión Monetaria Europea. Los actuales integrantes de la zona euro, con la excepción de Grecia, se tomaron tres años de transición entre una medida y otra (de 1999 a 2002), pero Bruselas juzga que este periodo se ha revelado "demasiado largo" y no lo considera "ni necesario ni deseable" para los nuevos socios. Entre otras razones, la CE alega que la mayoría de sus ciudadanos ya conoce las monedas (66%) y los billetes europeos (73%) y asegura haberlos utilizado (49% los billetes y 50% las monedas), incluso en sus propios países (18% y 15%), lo que indica que el euro "es empleado ya de manera informal en algunas operaciones". Eslovenia -donde el 95% de los ciudadanos conoce los billetes y el 81% lo ha utilizado- y Chipre presenta las cifras más altas, y Lituania y Letonia, las más bajas. Además, la mayoría de los nuevos países -todos salvo Chipre, Malta y Hungría- cuentan ya con la "preciosa experiencia" de haber realizado cambios monetarios en los últimos años. La escala de la operación logística también será menor que en los socios fundadores de la zona euro, dada la menor presencia de cajeros y de terminales de venta por tarjeta en estos países. El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, advirtió de que aunque el euro sea ya "reconocido y apreciado, los preparativos para su adopción en los nuevos Estados no deben subestimarse ni retrasarse, si queremos que el público se adhiera ampliamente y que la transición se realice suavemente", Según la encuesta Eurobarómetro del pasado septiembre, sólo el 40% de los ciudadanos de los países recién incorporados cree que la adopción será favorable a sus intereses, frente al 45% que opina lo contrario. En este sentido, la CE recomendó que la puesta en circulación de las nuevas monedas y billetes sea "rápida" -adaptación inmediata de expendedores de billetes, obligación para los comerciantes de dar las vueltas sólo en euros, posibilidad de cambiar sin gravamen las monedas nacionales- y el periodo de doble circulación "breve". Eslovenia y Lituania proyectan un breve periodo de entre dos o tres semanas en la que circulen las dos monedas. Para "evitar situaciones de temor u hostilidad" a la nueva divisa, la Comisión considera particularmente importante la adopción de medidas destinadas a evitar el impacto sobre los precios (el 71% de los ciudadanos de estos Estados temen abusos en los precios durante el cambio monetario) como acuerdos de estabilidad de precios con los minoristas, o el uso transitorio del doble etiquetado. La adopción del euro está prevista en el Tratado de Adhesión de los diez nuevos Estados, y es obligatoria una vez que cumplan las condiciones macroeconómicas exigidas. |