Calificadas fuentes oficiales indicaron a LA NACION que ayer hubo una nueva ronda de consultas entre el ministro Axel Kicillof y el presidente del BCRA, Juan Carlos Fábrega, para llegar a una solución intermedia, que satisfaga a ambas partes. En este sentido, como ya indicó LA NACION, primaría la idea de "segmentar" el nivel de tasas, entre las Lebac y las destinadas a los créditos al consumo, luego del frenazo registrado en este segmento en los últimos meses. "Algo de eso se habló con la Presidenta ayer [por el martes] y hoy [por ayer]", indicó una importante fuente de la entidad monetaria, preocupada al mismo tiempo por el aumento del dólar blue y por la falta de perspectivas de ingreso de inversiones en dólares en el corto plazo. Una de las posibilidades es presionar a los bancos para reducir el spread entre las tasas pasivas y activas, o, si se buscara una versión menos dura, la idea sería no colocar tanto el acento en la línea de créditos productivos subsidiada y sí más en instrumentos que recreen los préstamos a las personas. Pese a las diferencias conceptuales amplias con Economía, en el BCRA también creen que el camino no debe ser una fuerte devaluación nuevamente como la que se registró en enero, porque ello generaría otro salto inflacionario, sobre una situación de precios que ya es difícil. "Sería ilógico pensar en un aumento del 90% en el tipo de cambio en un año, y eso los bancos, que ganaron mucho con la devaluación de enero, lo entienden y por eso ahora presionan más por el lado del ajuste fiscal", indicó la fuente. En un importante banco indicaron que el equipo de Kicillof "debe asumir el costo del plan encarado en enero para evitar que se repita una crisis de esa magnitud" y relativizaron la importancia de achicar el spread. La fuente dijo que "no ve fácil" el camino que tiene por delante Fábrega, pero consideró improbable que vaya a renunciar. Al respecto, en la entidad monetaria reconocen que Fábrega muestra los dientes cuando deja trascender su eventual salida, por la intranquilidad que generaría tanto entre los empresarios como en la clase política, y creen que finalmente hará prevalecer su instinto negociador, pese a los "dardos que siguen llegando de Economía". El problema, afirman, es que los integrantes del equipo de Kicillof "no quieren quedar como los padres del ajuste, pero ya se vio en esta baja de las tasas de 2 puntos de 28 a 26 puntos que el efecto es riesgoso y que la tasa de absorción no puede seguir bajando". El alza del dólar blue, que ayer subió 33 centavos y cerró en $ 12,10, es otro síntoma de este problema, y en el BCRA apuestan a que "la soja y la caída de las importaciones actúen en el segundo semestre" para frenar el valor de la divisa norteamericana una vez que se termine la liquidación fuerte de los dólares del agro. En cuanto a las reservas, en el BCRA están shockeados porque el fuerte nivel de pagos por las importaciones de energía no permite acumular una mayor cantidad en el trimestre más "dulce" del año por la liquidación de divisas del campo. "No esperábamos que aumentara tanto el precio y la cantidad de importaciones de energía en comparación con esta misma parte de 2013", confesó la fuente. Desde que volvieron las minidevaluaciones, se cortó el ciclo de recuperación de reservas, dado que las compras del BCRA en el mercado cambiario bajaron a la mitad o menos. Ayer cayeron por primera vez en un mes y medio -US$ 45 millones- para cerrar en 28.348 millones. Por eso en la entidad creen que cualquier poda en las tasas debería tomarse sólo si las reservas vuelven a US$ 30.000 millones. Comunicado por la pazPara dar una señal de concordia, el BCRA sacó un inusual comunicado en el que rechazó "de manera enfática" las noticias sobre "supuestas diferencias entre las autoridades del Ministerio de Economía" y la entidad monetaria. "No tienen nada que ver con la realidad. En rigor, el BCRA está actuando plenamente de acuerdo con sus facultades y en el marco de las políticas establecidas por el Gobierno", explica el comunicado. Y agregaron que "si con esta aclaración no le bastara a alguien, cabe recordar que la política económica, como el resto de las políticas en este país, que son competencia del Poder Ejecutivo, las decide" la Presidenta, que escucha a ambos funcionarios. |