Por SOFÍA BUSTAMANTE - Grandes esfuerzos no siempre generan similares resultados. El Banco Central (BCRA) cambió una vez más su estrategia, buscó sumar reservas pero también debió hacer frente a una cuenta inagotable: la factura en dólares que genera la energía. Es que durante la semana pasada dejó de lado las microdevaluaciones e incrementó su capacidad de compra. Mediante el freno de la suba del dólar y el límite al pago de importaciones buscó reforzar el nivel de las reservas. No obstante, el BCRA adquirió alrededor de u$s 375 millones en las últimas cinco sesiones y las arcas crecieron tan solo u$s 117 millones, lo que implica 31% del total comprado. De hecho, entre el jueves y el viernes se destinaron a pagos de energía u$s 120 millones de un total de 280 millones de dólares comprados por la entidad. En las primeras dos semanas de mayo, el banco que dirige Juan Carlos Fábrega apenas había sumado u$s 171 millones en las arcas. Por eso los u$s 117 millones adquiridos en las últimas ruedas no son para nada despreciables. Así, en lo que va del mes, el acumulado pasó de los u$s 171 millones que registraban hasta el 16 de mayo a u$s 288 millones, ya que las reservas se ubicaron el viernes en u$s 28.508 millones. Cabe recordar que en abril la autoridad monetaria había comprado 1213 millones de dólares. En cuanto a la evolución del precio del dólar, después de que el Central convalidara una microdevaluación de seis centavos, optó por dejarlo subir únicamente un centavo, por eso es que hoy abre en $ 8,064. Hace unos tres años que el Central limita las autorizaciones de los importadores, pero sobre el fin de la semana pasada acentuó ese control, dijo un operador que prefirió no dar su nombre. En la misma línea la fuente sostuvo que pisar importaciones le permitió al BCRA comprar más, y hacer que las reservas levantaran un poco el nivel del mes. A su vez aclaró que si autorizaba los pagos y no participa del mercado, el efecto iba a irse al precio. La restricción le permitió al organismo volver a comprar fuerte, de un momento a otro cambió la tendencia de la semana. El último lunes se llevó u$s 15 millones, al día siguiente u$s 50 millones y el miércoles u$s 30 millones más, pero cuando el jueves comenzaron las restricciones adquirió u$s 120 millones y el viernes otros u$s 160 millones. Desde el 8 de mayo que la entidad monetaria no compraba una suma de tres dígitos, una tarea que era más habitual a fines de marzo y principios de abril. Por otra parte, los operadores también leyeron un mensaje político detrás de las compras. El Central apretó un poco más las importaciones para mostrarle al Ministerio de Economía que pese a las diferencias de criterio las reservas crecen, señaló una fuente. Fábrega muestra el nivel de las arcas y dice estamos haciendo las cosas bien, puntualizó. No obstante, en lo que va del año las reservas perdieron u$s 2.091 millones, un resultado que comparado con la salida de los u$s 12.691 millones de todo 2013, podría tildarse de positivo. La caída más significativa de este año fue en enero, u$s 2.851 millones, cuando por la devaluación del peso el Central sufrió una presión mayor. |