Las herramientas son muchas, el objetivo uno: bajar el dólar blue. En una semana donde el tipo de cambio paralelo superó los $ 12, el Gobierno decidió tomar cartas en el asunto. Mediante operaciones de venta de bonos de la ANSes, el dólar paralelo cedió a $ 11,40. Este fue el resultado de llevar el dólar implícito de las operaciones en renta fija a $ 10,80 (contado con liquidación) que le marca la referencia al blue.
“El dólar paralelo se desinfló porque la ANSES, por segunda rueda consecutiva, volvió a liquidar bonos dolarizados y deprimió los precios en pesos en el mercado de títulos públicos”, dijo una fuente del mercado.
Hay que recordar que el dólar paralelo, que marcó un máximo histórico de $ 13,10 a fines de enero, subió a $ 12,15 el miércoles, en un contexto de versiones sobre disputas internas entre funcionarios del Ministerio de Economía y el Banco Central.
El dólar en pizarras de bancos y casas de cambio se mantuvo en 8,08 pesos, una brecha cambiaria de 40 a 50 por ciento contra la divisa en el mercado informal. Por otro lado, los operadores señalaron que el acceso de los importadores al mercado de cambio volvió a ser limitado.
“Las fuertes restricciones para acceder a la operatoria con divisas para efectuar pagos al exterior siguieron y generaron otra vez un escenario muy propicio para las abultadas compras del Banco Central”, dijo un corredor de cambio.

