Por: Liliana Francob - "Hemos avanzado decididamente hacia un acuerdo pero no más allá de los lineamientos", aseguró el ministro de Economía, Axel Kicillof, en diálogo con los periodistas acreditados en el Palacio de Hacienda ayer a última hora de la tarde y a poco de partir hacia Europa. Su retorno -adelantó- "dependerá del grado de avance de la negociación" de la deuda que se mantiene con el Club de París.
El funcionario viajó anoche a las 23 acompañado de su secretario de Finanzas, Pablo López, técnicos del área, el exministro de Economía Hernán Lorenzino, y Adrián Cosentino, los dos últimos integrantes de la Unidad de Reestructuración de la Deuda Externa.
Las negociaciones entre países deudores y el Club de París no son fáciles. Por eso, los analistas evalúan como una buena señal que se haya aceptado la propuesta con los lineamientos y que ahora sea invitado el ministro de Economía para conversar con los países acreedores. Se trata de señales de que se está avanzando en un posible acuerdo, pero no significa que necesariamente ello se logre concretar en este viaje. De hecho, en su momento, Kicillof, en conferencia de prensa, estimó que la negociación podría "llevar unos ocho meses".
El diálogo con el Club de París se retomó formalmente en febrero pasado por una deuda cuyo monto se estima en unos 9.000 millones de dólares, pero que puede variar porque "dichas deudas aún no se han consolidado", comentan en fuentes oficiales. Las acreencias son con 16 países siendo miembros del Club 19 Estados en total.
En las negociaciones que tuvo la Argentina con el Club de París todas "ellas venían precedidas por un paquete consensuado por el FMI, está a la vista que hoy no hemos pactado con el Fondo ningún programa económico y hemos presentado una propuesta de lineamientos (para el pago de la deuda) al Club de París", había dicho Kicillof al regresar de su primera reunión en Francia. Incluso aseveró: "No vamos a aceptar condicionamientos, no vamos a discutir nuestro plan económico" y sostuvo que el monto de la deuda sería uno de los temas a definir.
La delegación argentina mantendrá "un primer encuentro con los representantes de los países acreedores" que integran el Club de París, "algo a lo que yo le doy mucha importancia", evaluó el ministro. Pero esto "no quiere decir que vamos a tener un acuerdo (de manera inmediata)", aclaró cauto.
En esa oportunidad, Kicillof reiteró que esta negociación, como las anteriores que mantuvo la Argentina tendrá como uno de los pilares de sus lineamientos el cumplimiento de los compromisos que se pacten como lo viene haciendo el país desde 2003. La propuesta de la Argentina, además, debe ser "sustentable en el tiempo" y por último, el pago de los compromisos "no puede poner en riesgo el modelo económico" vigente.
De acuerdo con los trascendidos, la Argentina propuso un pago mínimo inicial de u$s 250 millones que, en principio el Club de París habría pedido que sea mayor. Para el resto de la deuda la propuesta del equipo económico es cancelarla en cuotas de 1.000 a 1.650 millones de dólares en cinco años, que algunos de los países acreedores también aspirarían a que sean montos mayores y plazos más cortos.
Del total de la deuda el mayor acreedor es Japón con un 30,6%, sigue Alemania, el 27,7%, y muy lejos Holanda, un 8,7%; Estados Unidos e Italia, el 7,6 y un 7,5%, España, 5,2%; Suiza, el 4,1%; Canadá, un 3%; Francia, el 2,5%; Gran Bretaña, un 1,3%, y Austria, con el 0,9%. Con porcentajes aún menores siguen Suecia, Dinamarca, Bélgica, Finlandia e Israel, según las cifras de la consultora ACM.
Respecto del tema de la posible intervención del FMI, la Argentina fijo su posición al indicar que hoy no cuenta con ningún programa del organismo por el cual esté sujeto a su auditoría. Si bien algún país puede pedir su intervención, cabe indicar, que las decisiones en el Club de París se toman por consenso, por lo que se estima que quizás este punto puede ser dejado de lado, si la propuesta es aceptable para la mayoría de los países. |