Por MARIANO GORODISCH
- Supongamos que un cliente tiene que traer u$s 5
millones para hacer aportes de capital: u$s 4 millones que los traiga a través
del contado con liquidación, pero al menos pídanles que u$s 1 millón lo ingresen
por medio del Banco Central. De ser así, en cada caso les puedo llegar a liberar
el encaje que tenían que tener del 30%. Estas fueron las palabras que
utilizó el ministro de Economía, Axel Kicillof, para inducir a un grupo de 13
agentes de bolsa a disminuir la operatoria del liqui, a cambio de no tener que
estacionar durante un año el 30% de lo que ingresen en el Banco Central a una
tasa de interés del cero por ciento. No me gustaría entrar en una situación
de tener que cortar la operatoria, por eso les solicito que hablen con sus
clientes para que, una parte de los dólares que traigan, lo hagan a través del
mercado único y libre de cambios, fue la insinuación que les hizo el
funcionario. De los 13 convocados, el ministro sólo hizo pasar a Ernesto
Allaria, quien luego fue a buscar a su vicepresidente, Juan Politi, para hacerlo
pasar al despacho privado. Luego, con el transcurrir de los días, fue convocando
a reuniones en forma individual, como la que ya realizó con Federico Tomasevich,
presidente de Puente, mientras otros dueños de sociedades de bolsa que
estuvieron más de dos horas en la sala de espera en la primera reunión todavía
aguardan el llamado del jefe del Palacio de Hacienda. Quienes estuvieron con
él, describen que el tono de Excel (lo denominan así por su propensión a ir de
un lado al otro con planillas de cálculos) fue amistoso, sin el patoterismo de
Guillermo Moreno, aunque estuvo bien visto que no fuera de la partida Alejandro
Vanoli, el titular de la CNV: Hubiera sido mayor presión para nosotros que
estuviera el regulador, que tiene poder de policía y sabe en detalle qué hace
cada uno, por el simple hecho de que le tenemos que informar todo,
sostienen. La orden que le di al jefe de nuestra mesa de dinero fue que, por
ahora, no venda nada de los bonos nuestros. Y que me consulte antes de hacer la
transacción de los clientes que quieran liqui inverso, de modo de ir viendo caso
por caso, según quién sea y cómo sea la operación, revela un agente
bursátil. El tema es que, al corrernos del mercado, reducís la oferta y
aumentás la demanda. En rigor, desde el pedido ministerial, el volumen del liqui
inverso cayó. Le haremos caso unos días y después vemos cómo reacciona el
mercado. Me parece que Kicillof tiene que ir a estudiar el método del caso en
Harvard para completar su formación, ya que vive en una alucinación teórica. Si
el director financiero le llega a decir al CEO que va a perder u$s 300.000 por
traer u$s 1 millón a través del BCRA en vez de hacerlo por el liqui, desde la
casa matriz lo echan, advierte el dueño de otra sociedad de bolsa, haciendo
referencia al 30% que hay de diferencia entre ingresar las divisas por el BCRA o
por la Bolsa. El gobierno recibe la información del volumen que se opera en
bonos y cree que todas son operaciones de contado con liquidación, pero también
hay transacciones genuinas, al arbitrar Boden 15 con 17, por ejemplo, destacan
en el mercado. El encaje del 30% impuesto en el 2005 había sido para prevenir
la llegada de capitales especulativos, pero lo cierto es que tenés un 30% del
dinero que queda inmovilizado, atrapado sin salida, ya que luego hay que esperar
a ver si llegás a tener la autorización del Banco Central para poder girar
dividendos, temas que pone incómodo al inversor extranjero, señala un agente
bursátil. |