| El peso mantuvo ayer su debilidad en las transacciones que se realizan fuera de la órbita oficial, esas a las que la instrumentación del cepo cambiario les dio gran impulso. Con todo, terminó equilibrado, ya que durante la jornada en la calle se llegaron a pagar hasta $ 12,04 por el dólar (1,6% más que el cierre previo) y el repliegue final sólo habría obedecido a maniobras oficiales, según describieron los operadores. El avance del billete estadounidense en ese segmento coincidió con el leve deslizamiento al alza ($ 8,0710 a $ 8,0740) que favoreció el BCRA en el precio del tipo de cambio oficial mayorista, al validarlo mediante sostenidas compras (se alzó con US$ 180 millones) para atender diversos pagos y tratar de reforzar su posición de reservas. El monto operado en la plaza oficial fue elevado (US$ 330 millones vs. US$ 253 millones en la rueda previa) en prevención de las complicaciones que podrían registrarse hoy para operar normalmente ante el paro decidido por el gremio bancario, en repudio de la represión que sufrieron afiliados al gremio en Tucumán al protestar por despidos. ¿Una frontera molesta?Los habitúes del mercado adjudicaron la baja en el precio del billete en la segunda parte de la jornada a la acción oficial. "La sensación es que cuando cruza la barrera de los 12 pesos se ponen nerviosos. Se vio la semana pasada y se volvió a comprobar hoy", explicó un cambista. Aludía así a algunas órdenes de venta con precios a la baja que se dispararon del mediodía en adelante desde financieras y mutuales que "suelen manejar dinero de funcionarios". Otros operadores creen que este equilibrio se produce sólo cuando la divisa cruza ese valor porque "ya alcanza un precio que estimula la presencia de vendedores", pero creen que la parte final del reacomodamiento de ayer obedeció a "una intervención interesada". Donde la acción oficial dejó rastros fue en la plaza bursátil: volvió a aparecer la Anses vendiendo bonos en dólares (ayer, básicamente el Discount emitido bajo ley local), en lo que se interpretó como un intento por evitar que una suba mayor del precio del dólar que surge de arbitrar monedas mediante la compraventa de acciones o bonos con cotización aquí y en el exterior dé más vuelo al precio del paralelo.. |