Por ANDRÉS SANGUINETTI -
El avance de la tecnología, la penetración de
dispositivos móviles como tablets, netbooks y smpartphones en las empresas, y el
desarrollo del cloud computing incrementaron notoriamente los riesgos en la
seguridad empresaria. Es decir, elevaron las chances de que una compañía sea
víctima de algún delito informático. A este riesgo también contribuye que las
empresas estén cada vez más interconectadas e integradas, y que empleen la
tecnología para compartir datos con clientes, proveedores, socios y empleados.
De hecho, el año pasado, los incidentes aumentaron 25% en el país. Y para este
año el escenario no parece mejorar. Así lo asegura un informe de la consultora
PwC en el cual se asegura que menos de la mitad de las empresas argentinas
invierte en planes para evitar ataques informáticos. El 44% de los ejecutivos
considera que su organización tiene una estrategia eficaz y es proactiva en la
ejecución de un plan de seguridad de la información, sostiene el trabajo. Los
riesgos han aumentado y evolucionado, pero las estrategias para afrontarlos no
les han seguido el ritmo agrega a modo de crítica a las estrategias
empresarias. En cuanto a los responsables de los ataques, la encuesta
identifica a empleados actuales (31%) y ex empleados (27%). Y entre los factores
de riesgo externos, el 37% de los ejecutivos los atribuye a hackers,
representando un aumento del 27% respecto del año anterior. Y otro 19% acusa a
la competencia. En 2013, el 24% de los ejecutivos había sufrido pérdidas de
datos por incidentes de seguridad, lo que representa un aumento de 16% respecto
de 2012. Los registros de los empleados (35%) y de los clientes (31%) fueron los
datos más vulnerados. Por su parte, el promedio de pérdidas financieras
asociadas a estos sucesos aumentó un 18% en el último año y se ha incrementado
un 51% desde 2011. La seguridad informática se ha convertido en una disciplina
que exige tecnologías innovadoras, procesos y habilidades basadas en técnicas de
contrainteligencia, y el apoyo de los altos cargos, recomienda el informe
Encuesta Global de Seguridad de la Información realizada entre 9.600 ejecutivos
de 115 países, incluyendo Argentina. Para los autores del trabajo, el
escenario actual exige que las organizaciones identifiquen y den prioridad a la
protección de los activos más críticos. En este sentido, el 29% de los
argentinos aseguró que buscará implementar un programa para identificar dichos
activos y el 17% se focalizará en el uso de herramientas para gestionarlos. Otro
20% aplicará normas de seguridad para los socios externos, proveedores,
vendedores y clientes. La seguridad de la información está en un momento
incierto. Hay un renovado compromiso de invertir junto a cierta incertidumbre
sobre la forma de mejorar las prácticas existentes. Si bien la mayoría coincide
en que debe haber mayor colaboración entre las partes para que puedan tomarse
nuevas y mejores medidas, hay poco consenso sobre el modo de hacerlo, finaliza
el documento a modo de conclusión. |