Por SOFÍA BUSTAMANTE -
El Banco Central (BCRA) subió la apuesta, convalidó un alza de 2,4 centavos
-la más alta desde que retomó las microdevaluaciones- y llevó al dólar a $ 8,013
en el mercado mayorista y a $ 8,14 el de las pizarras de la plaza porteña. A
lo largo de la semana la entidad se encargó de darle vuelo al precio de la
moneda estadounidense, sin embargo los operadores aclararon que es probable que,
para quitarle previsibilidad a la estrategia oficial, pueda congelarlo en el
corto plazo. En las últimas cuatro ruedas, es decir en lo que va de junio, el
dólar se encareció cinco centavos, ya que el viernes había quedado en $ 8,08. En
promedio subió más de un centavo por día, por eso es que las fuentes alertaron
sobre la posibilidad de que en lo inmediato el BCRA le ponga un techo, para
equilibrar el aumento. En cuanto a las compras del organismo, quedaron en un
segundo plano; además, las ventas de los exportadores no están en auge, por lo
que el volumen de negocios se redujo. Ayer la entidad terminó con un saldo
comprador de $ 20 millones, lo que hace un total de u$s 210 millones adquiridos
esta semana, siendo el lunes el día de mayor intervención, u$s 120
millones. No obstante, de los u$s 210 millones solo u$s 93 millones fueron a
las reservas, el resto se destinó al pago de energía. Ayer las arcas finalizaron
en los u$s 28.639 millones. Por otro lado, a diferencia de la semana
pasada, el banco que preside Juan Carlos Fábrega autorizó al sector importador a
comprar dólares para cumplir con sus obligaciones. Así, con la activación de
la demanda genuina, tras un pequeño tropiezo en las primeras horas, el dólar
escaló hasta llegar al máximo intradiario de $ 8,13, nivel en el que finalizó.
Teniendo en cuenta que el cierre del miércoles había sido de $8,106, la
apertura fue claramente alcista. Primero el dólar amagó a estancarse en $
8,117, pero después cayó a $ 8,111. Poco a poco fue subiendo a $ 8,112, $ 8,114
hasta que apareció el Central y nos descolocó, comentaron desde una mesa de
dinero de la City. Sucede que el BCRA pagó por encima del precio de oferta,
u$s 20 millones a $ 8,116, lo que desató una seguidilla de compras que impulsó a
la divisa de EE.UU. a $ 8,12, para luego alcanzar los $ 8,13. El mensaje fue
claro: de acá para arriba. Esa fue la señal que todos entendimos, agregó la
fuente. Desde otra mesa, un operador recordó que en las primeras dos semanas
de mayo el Central había autorizado una microdevaluación y que después, en la
segunda quincena, planchó el precio. A su vez, advirtió: El BCRA va a tener
que tener cuidado, porque si lo sigue subiendo los exportadores no van a querer
adelantarse, van a esperar para vender más caro. El volumen del mercado spot
fue de u$s 254 millones, el mismo que en la rueda previa. Mientras tanto, en
futuros se negoció un monto muy chico, u$s 64 millones, sin embargo la la
entidad estuvo presente, vendió contratos a diciembre, tanto en Rofex como en el
mercado donde operan los bancos, dejando el precio de fin de año por debajo de
los $ 9,5. |