El procedimiento no parece haber cambiado demasiado. Los banqueros, que durante la gestión de Mercedes Marcó del Pont en el Banco Central debían ajustar las subas de comisiones a topes establecidos por la funcionaria, tendrán que esperar a partir de ahora la venia de Juan Carlos Fábrega cada vez que decidan aumentar a sus clientes los costos de sus productos y servicios básicos.
Por una normativa que aprobó ayer el directorio, los ajustes por estos conceptos deberán avisarse por carta, tal como estaba dispuesto hasta ayer, 90 días antes de la implementación, pero quedarán a partir de ahora sujetos a la aprobación del organismo.
Las nuevas trabas afectarán, entre otras cosas, al costo del mantenimiento de las cajas de ahorro, de las extracciones en cajeros automáticos, de la reposición de tarjetas de débito y de los servicios adicionales vinculados a cuentas de depósitos de la seguridad social.
La comunicación A 5.591, publicada a última hora de ayer en el sitio web del organismo, dispuso que no se autorizarán aumentos de comisiones de los productos y/o servicios financieros considerados básicos respecto de las vigentes durante el año 2013 superiores al nivel que la institución determine, independientemente de la cantidad de revisiones que se efectúen en el período. En los últimos días, y tal como informó ayer Ámbito Financiero, el Banco Central ya había decidido congelar estos aumentos de comisiones con el argumento que lanzaría en forma inminente una nueva regulación. En concreto, el objetivo era convalidar las subas en los paquetes de productos o cuentas consideradas premium, y mantener planchadas las tarifas de las cuentas básicas que no tienen servicios adicionales.
Las entidades buscaban trasladar los incrementos de costos que percibieron en los últimos meses por los efectos de una inflación ya cercana al 40% anual que afecta a todos sus insumos; una fuerte suba de tasas de interés que encareció el di-nero que toman de los ahorristas y un cierre de paritarias que dejó aumentos del 29% en los sueldos de los empleados bancarios.
Por un mecanismo que dispuso la antecesora de Juan Carlos Fábrega, Mercedes Marcó del Pont, los bancos debían informar por carta al organismo cualquier corrección que decidieran hacer sobre sus cargos y comisiones, 30 días antes de comunicarla al público y 90 días antes de aplicarla. Con esta modalidad, durante el primer cuatrimestre del año muchas entidades ya habían implementado aumentos de entre un 18% y el 25% para los productos de segmentos medios y bajos y de hasta el 50% para los considerados premium.
El año pasado, los topes de estos incrementos se habían fijado en el 15% para todas las entidades. A partir de hoy deberán esperar la autorización del organismo antes de aplicar cualquier ajuste.
Ayer, con todo, el Central dio lugar a un reclamo que hacían desde hace tiempo las cámaras del sector, al permitir que discriminaran los impuestos y los gastos del seguro de lo que cobran en concepto de costo financiero total en los préstamos. Con eso, el nivel de tasas que podrán mostrar será sensiblemente menor.
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