La medida, reclamada por Economía, fue anunciada ayer por el BCRA; en
principio haría caer de 4 a 7 puntos el costo de los préstamos
personales y prendarios
Dos años después de haber obtenido potestad para
fijar precios del mercado, tras la última reforma a su Carta Orgánica,
el Banco Central (BCRA) concretó ayer la segunda regulación de las tasas
con que se maneja el sistema financiero -la primera con incidencia
sobre el costo que pagan los individuos- diseñada para provocar una baja
de 4 a 7 puntos porcentuales en los intereses que cobran los bancos. La
entidad que comanda Juan Carlos Fábrega decidió tomar la tasa de corte
que les paga a bancos e inversores por colocarles una Letra a 90 días,
ubicada actualmente en el 26,8% anual, como un precio de referencia a
partir del cual deberán acomodarse y aplicarle a ese valor un
multiplicador, que va de 1,25 a 2, al resto de las tasas que los bancos
cobran por financiar a individuos, a excepción de las que se aplican a
créditos hipotecarios. Esto, en definitiva, los obliga a moverse
de ahora en más en un rango de tasas que va de 38,9 a 48,3% nominal
anual para los préstamos personales (hoy fluctuaban de 47 a 111% anual) y
de 33,5 a 37,5% anual para aquellos concedidos contra la cesión de una
garantía prendaria (que actualmente van de 38 a 72 por ciento). La
norma crea dos niveles de riesgo y tasas para el sistema: uno para
bancos grandes -son unos 35- y otro para los más chicos y
especializados. A su vez, provoca un "efecto carambola" que empuja
también a la baja el interés que cobran por financiar consumos pagados
con tarjetas. Ocurre que la tasa que los bancos facturan por este tipo
de financiaciones ya esta regulada por la ley 25.065, de tarjetas de
crédito, que les fija un límite nunca superior al 25% del interés que
cobran por los préstamos personales. Y como la nueva regulación baja
este piso, también tira a la baja el costo de la financiación con
tarjeta. La medida apunta a desinflar las tasas de interés, que
pegaron un fuerte salto por el ajuste monetario que ensayó a principios
de año el propio BCRA para frenar la corrida cambiaria, cuando elevó de
16 a 30% promedio las tasas que paga por retirar pesos del mercado y
redujo a la mitad (de 40 a 20%) el ritmo de emisión monetaria, en un
intento por devolverles atractivo a las colocaciones en pesos. Y
se inscribe en los esfuerzos oficiales por reimpulsar el consumo por la
vía del crédito (ante la evidente pérdida de poder adquisitivo que
produce el hecho de que se pactan ajustes salariales por debajo de la
inflación), para tratar de rescatar a la economía de la recesión. No
en vano esta medida era insistentemente reclamada desde el Ministerio
de Economía y la propia Presidencia de la Nación. "Es hora de que el
BCRA regule adecuadamente las tasas de interés para evitar ganancias
usurarias que afectan el poder adquisitivo del consumidor", exclamó ayer
el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, en su ya tradicional contacto
matutino con la prensa. "Sepan que el Estado va a intervenir para
regular adecuadamente esta cuestión", anticipó, ocho horas antes de que
el Banco Central convocara a la prensa para explicar un paquete que
incluyó otras tres medidas. Más medidasAdemás
de avanzar en la regulación de las tasas que se cobran por los
créditos, el BCRA estableció nuevas reglas sobre comisiones y cargos que
se cobran por productos y servicios financieros básicos (los bancos
deberán pedirle autorización para aumentar esas comisiones, mientras
hasta ahora sólo estaban obligados a informarlas), modificó el criterio
de cálculo del costo financiero total y creó un registro en el que,
durante los próximos 90 días, deberán inscribirse todos los proveedores
no financieros de crédito, es decir, el amplio espectro de mutuales y
cooperativas que hoy se mueven fuera del alcance del poder de policía
del BCRA. Vencido ese plazo, quienes no se blanqueen no podrán
seguir descargando las carteras de crédito que originen en bancos, como
lo hacen habitualmente hoy para recuperar liquidez y seguir en el
negocio. "Lo que buscamos con estas normas es que más gente llegue al
crédito y en mejores condiciones", dijeron en el BCRA al justificar las
medidas. Las tasas que busca imponer el Central- Créditos personales
La
fórmula que aplicará el BCRA colocará las tasas que se cobran en este
segmento en un rango de 38,9 a 48,3% anual (frente a 47/111%) - Créditos prendarios
En este rubro, el costo de los préstamos debería oscilar entre 33,5 y 37,5% anual (ahora se cobra entre 38 y 72%) - Primera regulación
El
BCRA ya había promovido una línea de créditos a empresas a la que los
bancos debían destinar al menos el 5% de su cartera de depósitos
privados, con una tasa techo de 17,5%
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