La pizarras se tiñeron de rojo en la antesala del "juicio del siglo". La Corte Suprema de Estados Unidos debatirá hoy si acepta tratar el caso que enfrenta a la Argentina contra los holdouts o si solicita la opinión de la administración Obama.
Si el máximo tribunal rechaza el pedido argentino, el Estado podría caer en un "default técnico", dado que los litigantes obtendrían órdenes de embargos sobre los fondos que el país transfiere a Nueva York para honrar su deuda regularizada. La definición se espera para el lunes 16 de junio.
Ayer, los títulos públicos sujetos a legislación extranjera sufrieron su primer tropiezo en la semana. El Global 2017 experimentó un desgaste del 1,18 por ciento, mientras que el Par cedió un 0,20 por ciento. Por su parte, en un contexto de negocios reducidos, el Discount trepó un 1,13 por ciento.
"Los precios de los bonos argentinos más cortos, como el Global 2017 ley Nueva York, con una paridad cercana a 90 dólares sobre 100, advierten que nadie espera un inminente default. Un bono argentino de corto plazo no podría cotizar tan alto si el mercado pusiera en duda su pago", afirmó la consultora Econométrica en un informe.
Las emisiones en dólares bajo ley argentina extendieron la tendencia negativa, en línea con el deterioro del tipo de cambio implícito. El Boden 2015, el más corto del menú, cayó un 0,86 por ciento, mientras que el Bonar X lo hizo en un 1,31 por ciento y el Bonar 2024 en un 0,75 por ciento. Las series más representativas del canje de deuda salvaron la ropa del segmento. El Discount sumó un 0,77 por ciento, mientras que el Par anotó otro 0,38 por ciento.
Los bonos indexados retornaron al ostracismo. El único con buenos negocios fue el "Disco" en pesos, con un repunte del 0,45 por ciento. Los cupones, en tanto, cerraron en terreno negativo. El derivado en euros perdió un 2,68 por ciento, seguido por el 1,05 por ciento de la serie en pesos.
Por el lado de la renta variable, el panel líder de la Bolsa de Buenos Aires retrocedió un 0,98 por ciento hasta las 8.077,65 unidades. La franja mantuvo un elevado volumen convalidando negocios por $ 211,2 millones contra los $ 254,5 millones del martes.
Los papeles bancarios encabezaron la debilidad del mercado tras las regulaciones impuestas por el Banco Central sobre las tasas de referencia para préstamos personales y prendarios. La autoridad monetaria aplicó también límites a los cargos y las comisiones que cobran por sus productos básicos. El sector recibió con preocupación la normativa, no sólo por el recorte que podría provocar en la rentabilidad, sino especialmente en la oferta de crédito de toda la economía.
De esta manera, los rojos más importantes vinieron desde el lado del Macro (7,50%), el Galicia (6,62%) y el Francés (5,25%). En el panel general se sumaron asimismo los papeles del Patagonia (-6,57%), el Santander Río (-5,06%) y el Hipotecario (-4,43%). Los ADR no fueron inmunes al pesimismo. Por ejemplo, el Galicia perdió un 8,04 por ciento con u$s 1,58 millón negociado, el triple de lo que acumula habitualmente.
En el mercado de cambios, el volumen de liquidación sigue en caída libre. Primero, la excusa fue el clima que no permitía recolectar los granos. Luego, el paro portuario en Rosario, uno de los principales polos agroexportadores del mundo. Otros productores también se tomaron un respiro, aguardando un tipo de cambio más competitivo en la segunda mitad del año. Por lo pronto, ayer el dólar oficial operó estable a $ 8,15 y la mesa de dinero del Central se alzó con u$s 40 millones en el desenlace de la rueda.
Para el billete paralelo, fue otra jornada plácida. Finalizó sin variaciones a $ 11,60, en un día dispar para las cotizaciones bursátiles: el dólar "Bolsa" subió once centavos a $ 11,39, mientras que el "contado con liqui" disminuyó nueve unidades a $ 10,51. |