Por Javier Blanco - La sequía que exhibió en las últimas 48 horas el mercado cambiario local, en plena temporada alta de liquidaciones, comenzaría a quedar superada en los próximos días, al volver a la actividad desde la medianoche el puerto de Rosario, paralizado desde el lunes por una protesta gremial al pactarse una "tregua". La noticia fue particularmente valorada en la mesa de operaciones del Banco Central (BCRA), que desde anteayer vio cómo se complicaba su objetivo de incrementar la compras de dólares para fortalecer las reservas de cara a dos fuertes pagos de deuda por venir: los US$ 900 millones que insume la primera cuota de interés pleno del bono Discount, por abonarse el día 30, y la transferencia por US$ 650 millones comprometida con el Club de París para honrar la reciente renegociación de un pasivo de vieja data. Se trata de desembolsos que, sumados, representan el 5,4% del total de reservas que atesora el BCRA, que llegan a los US$ 28.792 millones, según el dato preliminar que la entidad difundió anoche. La meta del ente monetario es terminar el año con ese stock estabilizado en torno de US$ 28.000 millones, pero una buena porción de ese supuesto parte de considerar que -en lo que resta del año- el denominado complejo sojero aportaría liquidaciones que llegarían "como mínimo a los US$ 20.000 millones", producto de la cosecha récord y su venta, según reveló en un reciente encuentro con empresarios el jefe del BCRA. Juan Carlos Fábrega. Sin embargo, en el mercado no son tan optimistas al respecto, en especial porque la tendencia de los productores a retener cosecha se agudizó tras las ganancias que esa táctica les reportó a quienes apelaron a ella en la campaña anterior, tras la fuerte devaluación de fin de enero. "Les dieron la razón a los que acopiaron y pensar que ahora van a liquidar todo puede ser un error", advirtió un ejecutivo de una empresa aceitera de trato diario con ellos. Por lo pronto, la sensación de alivio se instaló en el atardecer de ayer entre los funcionarios del BCRA, al anoticiarse que los embarques de granos podrían regularizarse en las próximas horas al reabrirse un canal de diálogo entre los trabajadores portuarios y la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas. Es que la protesta había dejado varados a unos 100 buques ya pero, por sobre todo, había hecho que el volumen de operaciones en la plaza cambiaria oficial caiga de US$ 350 millones (lo transado el lunes) al promedio de US$ 180 millones de las últimas 48 horas. Como contrapartida, el BCRA, que venía de adquirir US$ 150 millones el lunes, debió contentarse con comprar apenas US$ 30 millones promedio en la dos ruedas siguientes y sólo porque mantuvo bloqueados buena parte de los pagos por importaciones. En este contexto, la entidad volvió a congelar el tipo de cambio en $ 8,13, el valor al que había ubicado al vendedor mayorista tras favorecer una devaluación del 0,6% en la primera semana de junio y pese a que la intención oficial era ir acomodándose al proceso de depreciación que ensaya el euro, luego de que el Banco Central de Europa anunciara la semana anterior un plan para devaluarlo en un intento de que la actividad recupere bríos en la zona del euro.. |