Tenemos que ver que pérdidas provoca el cambio de jurisdicción. Para nosotros un país entra en default cuando su ubicación tiene que ver con las perdidas esperadas, dijo Gabriel Torres, director de Moodys, al ser consultado por el El Cronista con respecto a una posible baja en la nota de la Argentina.
A diferencia de Standard & Poors, a la hora de calificar, Moodys no evalúa el riesgo de deuda en relación a la moneda, si no con respecto a su jurisdicción. Un bono de la deuda en dólares bajo legislación local tiene una mejor calificación que bajo legislación Nueva York por el riesgo legal, explicó Torres.
De acuerdo a Moodys, la deuda Argentina bajo legislación local mantiene una calificación de CAA1 y entre los 21 escalones se encuentra en el 17, es decir, dentro del grupo de países rotulados como grado especulativo. Los primeros 10 escalones corresponden a grado de inversión. En el caso de la deuda bajo legislación extranjera la Argentina tiene una calificación de CAA2 en el escalón 18.
Por su parte Standard & Poors modificó la calificación en moneda extranjera de largo plazo de la Argentina, desde CCC a CCC-. La decisión de la Suprema Corte aumenta el riesgo de interrupciones de pago sobre la deuda en moneda extranjera que Argentina debe a los tenedores de deuda bajo la jurisdicción Nueva York, que actualmente si se está pagando regularmente, fundamentó Standard & Poors.
Asimismo, la calificadora se anticipó a los anuncios del ministro de Economía, Axel Kicillof, al advertir que el Gobierno podría intentar mantener los pagos sobre su deuda actualmente vigente mediante una propuesta de canje de deuda -podría realizar una oferta a los tenedores de los bonos reestructurados de 2005 y 2010 en un canje que podría replicar el plazo, monto y cupón, aunque cambiaría la ley y jurisdicción de pago aplicables a la Argentina. En este sentido, para la agencia resulta inevitable un incumplimiento o canje de deuda en condiciones desventajosas en los próximos seis meses, respecto a los vencimientos que actualmente se están pagando, en la ausencia de cambios imprevistos favorables en las circunstancias de Argentina.
Además, Standard & Poors consideró que el gobierno argentino tiene una capacidad limitada para pagar a los acreedores demandantes, al mismo tiempo que cumple con su deuda actual.
La Argentina debe realizar pagos de cupones por u$s 900 millones el 30 de junio por los Discounts, de los cuales u$s 225 millones corresponden a los bonos denominados en dolares y emitidos bajo ley Nueva York. El país además también tiene programado pagar en septiembre a los tenedores de deuda unos u$s 67 millones en intereses con respecto a los Bonos Par bajo jurisdicción Nueva York, e intereses en diciembre sobre los Discount sujetos a la misma ley.

