EXPECTATIVA EMPRESARIA POR LA CONTRAPRESTACIÓN ARGENTINA A LOS ACUERDOS COMERCIALES CON CHINA Hu Jintao llega hoy al país. Gran despliegue protocolar. Por la tarde se reunirá con Kirchner. Se revelará el misterio del acuerdo con China y la contraprestación argentina. La incógnita china llega a su fin. El arribo del presidente Hu Jintao a la Argentina, previsto para este mediodía, pondrá punto final a la infinidad de rumores, desmentidas cruzadas y reacciones de las más variadas –tanto de ámbitos políticos y diplomáticos como empresarios– que se escucharon en las últimas semanas sobre los futuros acuerdos que se firmarán con el coloso asiático.
Lo cierto es que al compás de la proximidad del desembarco de Hu, también el hermetismo oficial se fue acentuando –especialmente después de que el presidente Néstor Kirchner advirtiera que echará a los funcionarios que "le mientan a la prensa"–, por lo que los alcances y efectos de los convenios argentino-chinos siguen todavía teñidos de misterio, aunque nadie crea ya en las promesas mágicas originalmente alentadas desde el Ejecutivo.
En una semana de fuerte perfil internacional, que se inició ayer con la visita del mandatario de Corea del Sur, Roh Moo Hyun, y que estará también marcada por la presencia de los Reyes de España en el Congreso de la Lengua, en Rosario, la Casa Rosada tiene todo listo para recibir a Hu con los honores máximos previstos para un jefe de Estado.
Incluso, ayer se publicó en el Boletín Oficial un decreto que declara huésped oficial a Hu, quien estará en el país apenas 48 horas, para luego trasladarse a Chile, donde asistirá al Foro del Consejo Económico Asia Pacífico (APEC).
El estricto protocolo que se desplegará para darle la bienvenida al mandatario chino casi no registra precedentes. Al mismo tiempo no deja de llamar la atención el hecho de que sea precisamente un Presidente poco amigo de las formalidades, como es el santacruceño, quien encabece esos honores.
Según el programa oficial, Kirchner y la primera dama, Cristina Fernández, recibirán a Hu y a su esposa, Liu Yong-Qing, a las 17.30 en punto, al pie de la escalinata principal de la sede gubernamental, sobre la explanada de la calle Rivadavia.
Los mandatarios pasarán revista a una formación especial de Granaderos y, luego de la entonación de los himnos de ambos países a cargo de la Fanfarria Alto Perú, se dirigirán al despacho presidencial para mantener una reunión de trabajo.
El broche de oro del encuentro será la firma de convenios en el salón Blanco, donde los dos presidentes pronunciarán sendos discursos y develarán la trama secreta del entendimiento bilateral, si es que hay algo oculto por revelar.
Sin duda, un dato importante que podría surgir de esa reunión es la decisión de la Argentina de reconocer a China como una economía de mercado, un tema que genera temor en distintos sectores empresarios por una eventual invasión de productos de ese país a precios de dumping.
La idea del Gobierno es que nada opaque la visita Hu, en un intento por zafar de la incómoda situación en la que quedó ubicado, después de que las autoridades chinas salieran a devaluar las expectativas alimentadas por funcionarios argentinos en torno a una supuesta inversión del orden de los 20 mil millones de dólares.
Sin embargo, las ilusiones del Ejecutivo cotizaron en alza este fin de semana, luego de que Hu anunciara en Brasil que China invertirá 100.000 millones de dólares en América Latina en los próximos diez años, sin abundar en mayores detalles.
En rigor, por ahora lo único concreto que vino de Asia, aunque no de China, es el préstamo de 30 millones de dólares que Corea del Sur otorgó a la Argentina para financiar la importación de productos y servicios de su país.
Aunque la cifra es pequeña, en el Gobierno destacan su valor simbólico, ya que convierte a Corea en el primer país en renovar el crédito internacional a la Argentina desde la declaración del default.
La reunión en la Casa Rosada no será la única ocasión para que Kirchner y Hu estrechen relaciones.
Por la noche, ambos presidentes volverán a encontrarse en una cena que se servirá en honor del visitante extranjero en el Palacio San Martín.
La agenda de Hu se completará el miércoles con reuniones con el jefe del gobierno porteño, Aníbal Ibarra, y el titular de la Corte Suprema de Justicia, Enrique Petracchi, y una visita al Congreso. Ese mismo día, el mandatario chino viajará a Bariloche –donde pasará algunas horas sin actividad oficial–, y desde allí se trasladará a Santiago de Chile para la cumbre de la APEC. |