Por Javier Blanco - El mercado local tuvo ayer una previsible jornada de euforia al considerar los inversores que el riesgo de una recaída en default ha desaparecido desde el mismo momento en que el Gobierno aceptó buscar una salida negociada para la nueva crisis de la deuda. El volumen operado en la Bolsa porteña fue récord, al alcanzar los negocios con acciones los $ 370 millones, un monto que en esa plaza no se lograba desde febrero de 2008. Las alzas fueron encabezadas por los papeles bancarios y energéticos, que lideraron los incrementos con avances de hasta 18%. En tanto, los bonos emitidos en dólares aumentaron hasta 13% y las estrellas de la jornada fueron los cupones PBI, que registraron incrementos de hasta 18,3%, como el caso de los emitidos en euros. La tónica de la rueda de negocios de ayer estaba definida de antemano por simple adecuación de los precios locales al nivel que alcanzaron esos mismos papeles el viernes en Nueva York, luego de que la presidenta Cristina Kirchner confirmó el giro oficial en un discurso por el acto del Día de la Bandera. Fue el momento en que archivó la acusación de una extorsión y proclamó la voluntad de cumplir "con el 100 por ciento de los acreedores". "Las positivas señales de negociación con los holdouts que llegaron el viernes, y capturaron de inmediato las cotizaciones de ADR y títulos públicos en Wall Street durante el feriado local, derramaron hoy [por ayer] sobre la plaza local", explicó el analista Gustavo Ber. La magnitud del rebote estuvo amplificada por la dimensión que había tenido la caída previa. De hecho, el Merval recuperó ayer 8,7%, es decir, nada más ni nada menos que lo perdido en la semana previa.. |