Los mercados financieros argentinos se tomaron un respiro luego de las extraordinarias ventajas conseguidas en la sesión del lunes. Las ventas acentuadas luego del mediodía eran previsibles. "Hay toma de ganancias. Es saludable para el mercado porque la volatilidad ha sido muy fuerte en las anteriores ruedas", explicó un agente bursátil.
El próximo capítulo de la saga de los fondos buitre se centrará en el "stay". Ayer, los holdouts instaron al juez Griesa a mantener firme la sentencia que obliga a Argentina a pagarles u$s 1.330 millones. "Si la Argentina realmente es seria en su intención de negociar una salida, no hay ningún motivo para que las negociaciones no puedan terminar antes del 30 de julio", dijo Stephen Spruiell, portavoz del grupo Elliott de Paul Singer, que controla al fondo NML Capital.
Las acciones líderes de la Bolsa de Buenos Aires cedieron un 0,90 por ciento hasta las 7.912,54 unidades. Con casi la mitad de los negocios del lunes ($ 161 millones), los mayores descensos llegaron desde el lado de Petrobras Argentina (-3,42%), Banco Macro (-2,82%) y Pampa Energía (-2,75%). Por el contrario, cerraron en positivo Telecom Argentina ( 3,80%), Edenor ( 2,56%) y Aluar ( 0,24%).
Por su parte, las principales emisiones de deuda operaron a la baja en el mercado de concurrencia. El Boden 2015, el bono más corto del menú, sufrió un desgaste del 0,90 por ciento, mientras que el Bonar X lo hizo en un 0,58 por ciento y el Bonar 2024 en un 0,47 por ciento. Vale aclarar que los retornos en dólares de estos títulos ya bajaron el umbral del 10 por ciento. Lo peor fue para los papeles del canje bajo legislación argentina, a través de una caída del 2,67 por ciento para el Par y otra del 1,77 por ciento en el caso del Discount.
Las especies sujetas a ley Nueva York se negociaron sin una tendencia definida. El Par sumó un 0,59 por ciento, el Discount retrocedió un 1,39 por ciento y el Global 2017 operó prácticamente estable.
Por el lado de los cupones que ajustan por el desempeño de la economía, el derivado en moneda local mejoró un 3,65 por ciento. No es casual que este papel siga profundizando su recorrido alcista, ya que es el único que registra un balance negativo (-30,36%) en lo que va de 2014. Lo siguieron un muy demandado cupón en dólares, con un repunte del 1,46 por ciento, y la serie en euros, mediante un impulso del 0,86 por ciento.
El llamado a negociar en los juzgados neoyorquinos contribuyó también al desvelo del mercado oficial de cambios. Con la reaparición de los dólares frescos de la exportación, el volumen operado ascendió un 70 por ciento hasta los u$s 334 millones. Como además persistió el estricto control a la demanda, la mesa de dinero del Banco Central logró absorber u$s 150 millones en el desenlace de la rueda. Así, la divisa se mantuvo anclada a $ 8,15 en bancos y casas de cambio del microcentro porteño.
Después de la lógica corrección de los títulos públicos, las cotizaciones bursátiles recuperaron una fracción de lo perdido en la jornada previa. El contado con liquidación para fugar capitales de la Argentina trepó cinco centavos a $ 10,12, mientras que el denominado dólar "Bolsa" lo hizo en seis centavos para finalizar a $ 10,85. Los cambistas informales se hicieron eco de estas subas y el billete paralelo escaló 20 centavos hasta los $ 12.
Cabe destacar, asimismo, el sustancial rebote de las tasas de interés de cortísimo plazo. Según operadores de este segmento, el Banco Nación desistió de colocar dinero en el sistema y produjo una estampida en el "call money", que aumentó casi un 50 por ciento para ubicarse en el 36 por ciento al final de la jornada. Habría influido la huelga en los transportes de caudales que impulsó el gremio Camioneros para presionar en su negociación paritaria. Esta medida de fuerza perjudicó la movilidad de fondos.
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