Los compromisos de inversión son de empresas privadas. Kirchner acompañó los anuncios, con Hu ya fuera de la Rosada. De Vido y las empresas dieron los detalles Se terminó el misterio. La Casa Rosada anunció anoche que China invertirá en la Argentina, a través de empresas privadas y durante la próxima década, una cifra cercana a los 20.000 millones de dólares, en distintos proyectos vinculados a áreas de telefonía satelital, telecomunicaciones, vivienda, ferrocarriles y explotación de hidrocarburos.
Los presidentes Néstor Kirchner y Hu Jintao mantuvieron ayer una reunión de trabajo en la Casa de Gobierno. Pero recién cuando el mandatario chino abandonó la sede gubernamental, Kirchner hizo público los acuerdos con las empresas. En un acto en el Salón Sur, acompañado por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández; el ministro Julio de Vido; el secretario general, Oscar Parrilli, y el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, y directivos de las empresas chinas, se fueron presentando uno a uno los acuerdos. Deliberadamente, ningún funcionario hizo el anuncio de la inversión global, de 19.710 millones de dólares, que surgió de la suma de cada inversión.
La historia arrancó a las 17.20, cuando Hu y su esposa Liu Yongqin llegaron a la explanada de la Casa Rosada, donde los esperaron Kirchner y su esposa Cristina Fernández. Los presidentes compartieron seguidamente la primera reunión de trabajo, de la que tomaron parte los cancilleres Rafael Bielsa y Li Zahoxiong. Luego se integraron a las reuniones técnicas que se mantenían a nivel ministerial en la Sala de Situación.
Y recién después, en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno colmado de funcionarios y periodistas de ambos países expectantes por conocer el contenido de los anuncios de inversión, los presidentes firmaron los primeros cinco convenios entre los países para el desarrollo ferroviario y de tecnología espacial, educación y turismo, a la vez que acordaron avanzar en la complementación económica de las dos naciones.
Uno de los acuerdos más significativos es el que declara a la Argentina "país de autorizado" como destino turístico para los ciudadanos chinos.
De inversiones, a esa altura, todavía no se hablaba. Tampoco hubo referencias en toda la jornada al planteo de China de ser reconocida como una economía de mercado, una contraprestación que Hu consiguió en Brasil y que esperaba lograr también en Buenos Aires.
Kirchner y Hu pronunciaron sendos discursos. Mientras el mandatario argentino hizo votos para "incrementar fuertemente la integración" y "diversificar el intercambio comercial", su colega chino calificó de "estratégica" la relación bilateral. Ambos expresaron la satisfacción por los entendimientos logrados y auguraron que éstos redundarán en una asociación integral entre ambos países.
En su mensaje, y luego de remarcar la trascendencia de los acuerdos comerciales logrados, el presidente argentino enfatizó que "el intercambio de productos ya no es suficiente" y aseveró que "en un mundo cada vez más complicado, el comercio debe continuar a la inversión". Por su parte, Hu apuntó: "Estamos dispuestos a promover la asociación integral entre nuestros países", afirmó.
El plato fuerte llegó después, con Hu estratégicamente fuera de la Casa de Gobierno. Kirchner se trasladó al Salón Sur y dejó en manos de su equipo y directivos de las empresas los anuncios.
Según los documentos, en 10 años se invertirán 8.000 millones de dólares en ferrocarriles urbanos e interurbanos de pasajeros y 6.000 millones de dólares para la construcción de viviendas populares y otras obras de infraestructura. En tanto, en cinco años las empresas chinas prevén destinar 5.000 millones de dólares para la explotación hidrocarbonífera, 450 millones de dólares para el desarrollo de comunicaciones y 260 millones de dólares en acciones conjuntas para el desarrollo satelital.
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