“Yo no haría una lectura por lo que dicen las partes, ni siquiera por los
comunicados del Banco Central. Sólo me concentraría en la reafirmación de que la
Argentina se va a sentar a negociar”, señaló el ex gerente del BCRA Hernán
Lacunza.
Desde la consultora Empiria, los pronósticos invitan al análisis. “La
eventual solución al problema de los holdouts plantea un escenario paradójico,
donde el BCRA tendría menor necesidad de minimizar las fluctuaciones cambiarias
y a la vez mayor capacidad de mantener el retraso del tipo de cambio”.
En la City especulan con que la entidad podría utilizar ambas
herramientas. Por un lado, demasiada volatilidad del tipo de cambio y retomar
los miniajustes cambiarios, pondría en peligro el objetivo de minimizar la
incertidumbre para fortalecer la actividad económica. Por otro, desde Empiria
señalan que “el espacio para profundizar el retraso cambiario que ya supera el
20% no es amplio”.
“Mientras la incertidumbre persista, se mantiene el pronóstico de que en
este contexto el BCRA buscará minimizar la volatilidad del tipo de cambio”,
sostienen en la consultora.
Otro punto a destacar es que según los reportes, aún queda por liquidarse
buena parte de la cosecha de soja y maíz a lo que se le suma que el actual
predominio de las expectativas positivas respecto a las negociaciones con los
holdouts permitiría que se incremente ese flujo de divisas. En esta línea, el
tipo de cambio esperado para los próximos 3 meses es de $ 8,48 y hacia fin de
año de $ 9,20.
Los agroexportadores vienen liquidando a razón de u$s 150 millones
diarios y también se registran ventas de parte de empresas mineras. Si bien
junio es el mes pico de venta por la cosecha de soja, en el mercado estiman que
unos u$s 1.500 millones podrían entrar en breve. La afluencia de dólares hizo
que el Central no necesitara restringir tanto las compras de importadores, como
había hecho en otras ocasiones.

