Las consecuencias de la debilidad que está mostrando el dólar quedaron patentes en el mercado de divisas, con el yen disparado, cerca de situarse por debajo de la cota de 104 unidades y el euro en nuevos máximos históricos frente al billete verde. El secretario de Estado del Tesoro, John Snow, volvió a insistir en su mensaje de días pasados, es decir, favorable a un dólar fuerte pero reacio a tomar cualquier tipo de medida para detener sus retrocesos. De esta forma, el euro retomaba la senda alcista a primera hora de la mañana y lograba establecer nuevos máximos históricos frente al dólar, cuando en el mercado llegaron a pagar 1,3041 dólares por cada euro. Los inversores se encontraron además con un dato de inflación en la zona euro que situó la tasa interanual en el 2,4% y confirmó las previsiones del Banco Central Europeo (BCE), en el sentido de que el IPC de la UEM aún tardará en situarse en el objetivo del organismo emisor, el 2%.
El comportamiento alcista de los precios allanaría el camino hacia una subida de los tipos de interés en la zona euro, aunque este movimiento se considera poco probable, al menos a corto plazo, debido a que la recuperación de la economía europea está mostrando un ritmo excesivamente lento.
Mientras, los mercados siguen sin creerse las palabras de Snow en las que el secretario de Estado del Tesoro de EE UU apuesta por un dólar fuerte. La debilidad del billete verde es un factor que favorece actualmente a la Administración Bush con vistas a recortar los elevados déficits comercial y presupuestario que arrastra la primera economía mundial. Analistas y gestores están convencidos de que Estados Unidos se encuentra cómodo en esta situación y que no emprenderá acciones para procurar que la tendencia cambie en el mercado de divisas, en contra de lo que señala Snow.
En medio de este escenario, el yen continúa su imparable escalada y su cambio frente al dólar se situaba en 104,2 unidades. El ministro japonés de Finanzas, Sadakazu Tanigaki, se limitó a asegurar que las autoridades niponas estarán muy pendientes de la evolución del mercado de divisas, aunque desde marzo, Japón no interviene en el mercado para moderar las alzas del yen. Mientras, la libra esterlina continúa cediendo terreno frente al euro, que se mantiene por encima de la cota de 70 peniques.