SE APLICARÁN SALVAGUARDiAS PARA PROTEGER A SECTORES SENSIBLES DE LA INDUSTRIA Los industriales argentinos temen quedar desprotegidos frente a la ‘invasión china’. La decisión es la contraparte argentina a los anuncios de inversión. El presidente chino, Hu Jintao, consiguió lo que vino a buscar. La Argentina reconocerá oficialmente al país asiático como economía de mercado, en lo que representa la contraprestación o ‘gratitud’ del presidente Néstor Kirchner a la promesa de invertir casi 20.000 millones de dólares en los próximos diez años que hicieron el miércoles las empresas chinas y a la apertura del gigante mercado asiático a los productores de carne y frutas argentinos.
Kirchner comunicó ayer la decisión en una conversación telefónica con el presidente Hu Jintao, quien se encuentra en Bariloche.
En la práctica, tal estatus se reflejará, al menos en un principio, a medias. El principal motivo radica en que se firmaron una serie de convenios bilaterales paralelos para proteger a los sectores considerados sensibles en la economía local. Implica que las actuales salvaguardias que aplica la Argentina a los productos chinos seguirán vigentes.
En segundo lugar, porque China se comprometió de palabra a no responder a los tribunales de la Organización Mundial de Comercio (OMC), si la Argentina realiza una denuncia de dumping.
Sin embargo, este último punto no parece creíble para los industriales locales que exigen precisiones del acuerdo porque sospechan que con el estatus de economía de mercado en la mano China podría provocar una invasión de productos en el mercado interno argentino.
"Lo único que puedo decir es que la decisión no está a la altura de las necesidades de la República", dijo Manfredo Arheit, presidente de Adimra (metalúrgicos). "La mano de obra china es por lo menos cinco veces más barata que la de la Argentina, por lo tanto es imposible competir en varios sectores", afirmó.
"Esta noche no voy a poder dormir. Y dudo que vuelva a dormir hasta conocer qué se firmó" se sinceró otro empresario ante El Cronista.
Más allá del pacto de caballeros, en la práctica reconocer a China como economía de mercado implica admitir que el gobierno de ese país no interviene en la fijación de precios y que en los futuros casos de querer frenar la importación de algún producto ante la sospecha de dumping –precios de exportación por debajo del costo en el mercado interno del país de origen– se deberá recurrir al precio interno en China y no al de un tercer país como actualmente se hace.
En una economía de Estado –estatus actual de China– el país que denuncia el dumping tiene más libertad para aplicar una barrera (antidumping), que surge de aplicar aranceles para igualar el precio al de los productores de un tercer país. La Argentina por ejemplo, para frenar la importación de armazones de anteojos de China tomó como base los precios de costos del mercado italiano, uno de los más caros del mundo. Es decir, para ingresar al mercado argentino los armazones chinos deben pagar un arancel que en la práctica iguala el costo de producción de los productos italianos.
De todos modos, en el anuncio oficial que realizará el Gobierno hoy, se explicará que hay sectores que directamente no necesitarán recurrir a los tribunales de la OMC porque se establecieron una serie de salvaguardias para los productos considerados sensibles.
Hu Jintao dejará hoy el país con la satisfacción de haber logrado lo que le niegan Estados Unidos y Europa.
También Chile, como lo hizo Brasil hace una semana y ahora la Argentina, le reconocerá estatus de economía de mercado.
El otro objetivo de China en la gira por Sudamérica también parece cumplido. El país asiático logró garantizarse la provisión de materia prima. |