Por Martín Kanenguiser - Los fondos buitre afirmaron que no apoyarán ante el juez Thomas Griesa el pedido de la Argentina de lograr una medida cautelar, si el Gobierno no realiza algún gesto negociador antes de fin de mes. Fuentes ligadas a los bonistas demandantes indicaron a LA NACION que, pese a la buena voluntad que está demostrando el mediador designado por Griesa, Dan Pollack, la negociación no avanzapor la presunta falta de voluntad de parte del Gobierno. "Dan Pollack es un hombre serio. Él está tratando de traer a la Argentina a la mesa de las negociaciones, pero no aparece ninguna respuesta", indicaron calificadas fuentes desde Nueva York. Las fuentes indicaron que las primeras conversaciones entre los demandantes y Pollack fueron positivas y que el mediador intentó avanzar por dos vías: que haya una conversación cara a cara entre ambas partes y, en segundo término, llevar ideas de un cuarto al otro. Pero ninguna de las dos alternativas funcionó, al menos en los primeros encuentros desarrollados en la oficina de Park Avenue 245, en el centro de Manhattan. "Las conversaciones no están avanzando", confesaron las fuentes, algo preocupadas por el avance de los días sin ninguna novedad. El 30 de julio culmina el mes de gracia para que la Argentina pague en Nueva York los US$ 539 millones correspondientes al vencimiento del bono Discount. El Gobierno ya depositó el dinero para pagar en cuentas del Bank of New York Mellon (BONY), contratado por la Argentina para esa función. Pero como Griesa le ordenó al banco que no les pagara a los bonistas que entraron a los canjes de 2005 y 2010 si no les pagaba a los holdouts, ese dinero no llegó a destino. Y si bien el BONY está bajo fuego cruzado -el Gobierno lo presiona para que les pague a los bonistas y éstos, a su vez, lo demandaron para que cumpla con su misión-, será la Argentina la que caerá en default si no paga a fines de este mes. Por esta razón, sin una propuesta concreta sobre la mesa de negociaciones, los demandantes indicaron que "el Gobierno está actuando como si quisiera ir hacia un default", sin medir las consecuencias de una decisión de esta magnitud, en una economía que ya sufre recesión y alta inflación (ver página 13). Y si bien los acreedores saben que un default haría que también se postergara el cobro de sus bonos -tal vez hasta el próximo gobierno-, la fuente indicó que "la cesación de pagos sería mucho peor para la Argentina". Este análisis va de la mano de considerar que un nuevo default provocaría un aumento de la inflación, de la brecha cambiaria, de la fuga de capitales y de la recesión, entre otras variables clave. A partir de su propio interés en cobrar cuanto antes, la fuente juró que "los acreedores están haciendo todo el esfuerzo posible para evitar un default", lo cual implicaría negociar sin precondiciones y colaborar con la posibilidad de reinstalar el stay si avanzara el diálogo. De este modo, descartan las versiones del mercado que afirman que NML prefiere que haya un default y cobrar así los seguros contra una cesación de pagos que tienen en su cartera. Esto ya lo dejó en claro públicamente el manager de NML, Jay Newman, quien dijo que aceptarían una mezcla de bonos y efectivo; anteayer, otro de los fondos buitre que ganaron la demanda del pari passu, Aurelius Capital Management, hizo una declaración similar. Cualquiera de estas ideas podría llevar a los holdouts a pensar en la posibilidad de colaborar con la Argentina en pedirle a Griesa que reinstalara el stay antes de fin de mes. Pero estos fondos creen que la guerra de solicitadas con el Gobierno va a en el sentido contrario. Otra mala señal, entienden, es la difusión de la cifra que cobrará Pollack, de US$ 245.000, como ejemplo de desprecio hacia este abogado. Ante la idea del Gobierno de que Griesa o los fondos buitre deben responder de inmediato al pedido argentino formulado el viernes pasado para reinstalar de inmediato el stay, los demandantes entienden que tal movimiento no se producirá si no surge primero una propuesta del Gobierno. En este sentido, los demandantes no quieren discutir abiertamente si aceptarían una fórmula para ayudar a la Argentina a que no se dispare la cláusula RUFO, tal como temen los funcionarios, cobrando un bono luego de diciembre de 2014, cuando vence ese mandato legal. Tampoco se quieren meter en los problemas del BONY, por considerar que es el Gobierno el responsable de solucionarlos, ni de los planteos hechos por los bonistas con títulos bajo ley británica y japonesa para cobrar, formulados sin éxito ante el juzgado de Griesa. Un conflicto que está lejos de solucionarsePaul Singer Dueño de NML-Elliot Qué pidió el Gobierno El viernes, la Argentina pidió en Nueva York que el juez Griesa reponga el stay para empezar a negociar con los fondos buitre Qué quieren los buitres Los demandantes dicen que el orden debe ser inverso: primero el Gobierno debe ofrecer y luego podría reponerse el stay Resolución urgente A fin de mes vencerá el período de gracia para que el Gobierno pague el bono Discount sin caer en default. |