Por MATÍAS BARBERÍA - El deterioro del mercado de empleo y las tendencias que mostraban los números oficiales hasta abril último permiten prever que la mora en el crédito al sector privado crecerá en los próximos meses a pesar de que estamos entrando a la parte del año en la que, estacionalmente, estos índices suelen descender. Analistas y bancos consultados señalaron que dada la caída en la actividad económica, la irregularidad está en ascenso, aunque permanece en niveles bajos. El último dato oficial disponible se remonta a abril pasado. El último Informe sobre Bancos del Banco Central (BCRA) mostraba que “el ratio de irregularidad del crédito al sector privado se ubicó en 1,9% del total de financiaciones durante abril”. La cifra implica un avance de 0,2 puntos respecto al cierre de 2013, pero el avance es diferente según el tipo de crédito y de entidad que se tenga en cuenta. "“La morosidad del crédito a las familias se incrementó levemente en abril hasta 3% de la cartera, debido a que la ligera merma del saldo total de financiaciones fue acompañada por un aumento del crédito en situación irregular”", detalló el mismo informe del BCRA. Las instituciones financieras no bancarias, focalizadas en el segmento más riesgoso y de menor poder adquisitivo, han visto pasar su mora desde el 3,6% en diciembre 2013 al 4,3% en abril pasado. Según un análisis de la consultora Delphos Investment, la continuidad de estas cifras que la entidad conducida por Juan Carlos Fábrega publica con tanto retraso se puede deducir a través de la recaudación impositiva asociada al nivel de empleo. "“Una caída real de la recaudación vinculada con los aportes patronales y personales da cuenta de la pérdida neta de empleo que estaría sufriendo nuestro país. Tendremos que esperar algunos meses para que los indicadores específicos den cuenta de ello, ya que tienen una considerable demora en su publicación”", explicó el informe que lleva las firmas de Martín Benegas Lynch y Leonardo Chialva. "“Si consideramos que la recaudación ligada al empleo se deterioró aún más entre abril y junio de 2014, sería de esperar que el próximo informe de bancos que publique el BCRA nos muestre el mayor nivel de incobrabilidad desde 2010”", agregó el reporte. Los encargados de riesgo de las entidades financieras coinciden en detectar los mismos indicadores, aunque suavizados por paritarias y aguinaldos. Los indicadores de mora tienen una estacionalidad muy marcada a lo largo del año. El peor período, el de crecimiento de atrasos en los pagos de las familias, se da entre noviembre y marzo, momento cúlmime de licuación de los aumentos salariales y subas de precios estacionales. La mejor parte del año, en cambio, suele ir de junio a septiembre u octubre, cuando llegan los ajustes resultado de acuerdos salariales y el medio aguinaldo. "“Todo lo que está pasando con empleo, menos horas trabajadas, falta de creación de empleo y deterioro de los salarios reales frente a la inflación uno lo va notando en la cartera"”, comentó un director de créditos a personas de una entidad bancaria. “"Esta parte benigna del año debería venir con una baja, pero lo que vemos es estabilización o suba”", agregó. En otra entidad, que se enfoca en clientes de menor riesgo, señalan que la mora está estabilizada, aunque lo que notan es cierta dificultad mayor para pagar las tarjetas de crédito. "“Nosotros vemos un crecimiento de los pagos parciales o mínimos, algo previo a la mora, que se nota más en créditos personales donde es imposible pagar menos del 100%”", dijeron. |