Por MARÍA ELENA CANDIA - Ante la falta de novedades, las insistencias del gobierno argentino para que se instaure el stay (medida cautelar) como requisito previo para negociar, puso a los inversores en estado de alerta, quienes ahora piensan que se esfumó la idea de un acuerdo con los holdouts antes de fin de mes. Es que hace apenas dos semanas el mercado apostaba en un 70% por un arreglo consensuado mientras que ahora adjudica un 55% a una resolución positiva, en un escenario que presenta sólo dos opciones: el stay o el default.
Si bien el viernes primó la visión más optimista, ya que los bonos denominados en dólares con legislación Nueva York lograron repuntar después de una semana con fuertes bajas.
Así, la idea de que Griesa podría otorgar al país un stay por 24 horas la semana que viene para que el Gobierno cumpla con el pago pendiente de u$s539 millones a los tenedores de Discounts, generó el viernes una suba 1,13% en estos títulos, luego de haber registrado una caída de 4,1 centavos durante la semana. Por su parte, los Par escalaron 3,47%.
La sensación es que el Gobierno está tratando de convencer a los litigantes de que presenten un pedido de stay. En caso de hacerlo, dado el problema de mecanismos de pagos y la dificultad de resolver estos temas en el corto plazo, el incentivo para que Griesa lo otorgue es alto, evaluó Alejo Costa, jefe de estrategia de Puente.
De acuerdo a Claudio Loser, ex directivo del FMI, el riesgo de un acuerdo entre las partes se incrementó debido a las tácticas que está empleando el Gobierno. El lenguaje que está siendo utilizado, seguido por los discursos de Cristina Kirchner hacen más díficiles una negociación. La falta de una resolución aumentó los riesgos, apuntó Loser durante una conferencia de prensa que convocó Centenial Group, la firma que preside.
En sintonía, los holdouts declararon el viernes que la Argentina todavía se niega a reunirse con ellos. No vimos ninguna indicación de que la Argentina planea hacer otra cosa que reiterar su demanda unilateral por un stay incondicional y espera que de alguna manera el juez cambie de parecer. Griesa ordenó a la Argentina negociar con sus acreedores sobre los términos en los que podríamos estar de acuerdo en un stay. Pero no hemos visto ninguna señal de que el gobierno argentino esté dispuesto a hacer esto, se lo escuchó decir a NML.
Cabe aclarar que la reunión convocada por Griesa para mañana no será entre la Argentina y los holdouts. El fin del encuentro es discutir los pedidos de clarificación que llegaron hasta su escritorio por parte de bancos de inversión, bonistas y casas de clearing, en busca de garantías de que los pagos de la deuda argentina que pasan por sus manos no están sujetos a su mandato judicial. Esto puede muy bien adaptarse a la estrategia de Argentina para minimizar el impacto de la sentencia pari passu con incumplimiento técnico en representación de un grupo más pequeño de los bonos, apuntó Siobhan Morden, directora de Jefferies para América Latina, en su último análisis.