KIRCHNER FIRMÓ EL RECONOCIMIENTO DE CHINA COMO ECONOMÍA DE MERCADO Las empresas tendrán más dificultades para defenderse de las importaciones chinas. A cambio, el gobierno de Pekín se compromete a importar más productos argentinos. El Gobierno firmó ayer el reconocimiento formal de China como economía de mercado. Logró por tan preciada mención el compromiso de incrementar en 4.000 millones de dólares las compras de productos argentinos y la palabra de la administración de Pekín de que estimulará a las instituciones financieras chinas a otorgar apoyo crediticio y facilidades de financiamiento a las empresas que quieran desarrollar proyectos de inversión en el país.
Los detalles del nuevo escenario serán explicados recién la semana próximo a los empresarios, en reuniones sectoriales que convocará el jefe de Gabinete, Alberto Fernández. En la práctica significa que las empresas que se sientan invadidas por productos chinos tendrán mas dificultad y un mayor costo para probar maniobras de dumping.
La primera reacción de los industriales locales reflejó los ganadores y perdedores del nuevo socio comercial, aunque primo la creencia en la promesa oficial de que no serán desprotegidos frente a la invasión china.
Muy lejos de las fuertes críticas de la poderosa Federación de Industriales de San Pablo (Fiesp) al presidente Lula da Silva por tomar la misma decisión.
Sectores críticos como calzados, juguetes y textiles temen que la fuerte recuperación que lograron después de la devaluación llegue a su fin y tienen el recuerdo fresco de la década del ’90 cuando, por una deliberada política oficial, quedaron expuestos a la competencia desleal de las importaciones chinas.
Muy distinta es la situación de la cadena agroindustrial, la principal favorecida por la apertura del mercado chino, y en los sectores vinculados a las obras de infraestructura, que esperan la llegada de capitales asiáticos.
Al hacer el anuncio, Fernández sostuvo que "el gobierno nacional sabe identificar los sectores sensibles de su economía y hará todo lo necesario para preservarlos".
"El Gobierno no quiere repetir experiencias que vivió la Argentina en otro tiempo y que significaron el cierre de fábricas y la pérdida de puestos de trabajo", dijo en una rueda de prensa en la Casa de Gobierno.
Desde que El Cronista reveló en su edición del 9 de noviembre la intención oficial de reconocer el estatus de economía de mercado a China los empresarios hicieron conocer sus temores en público y en privado, en las pocas ocasiones que fueron testeados por las autoridades.
La decisión última fue tomada el miércoles y comunicada por el presidente Néstor Kirchner a su par Hu Jintao, como informó ayer este diario.
Hu –quien ayer culminó su visita oficial– cosechó así el reconocimiento que vino a buscar de Brasil y la Argentina y que redondeará mañana, cuando obtenga la misma concesión de Chile.
El ministro Roberto Lavagna lo transmitió el mismo miércoles a Alberto Álvarez Gaiani (UIA-Copal), Luis Pagani (AEA-Grupo Industriales) y Carlos de la Vega (CAC). El grupo elegido recibió como una buena noticia el reconocimiento a China.
La Copal agrupa a la cadena agroindustrial alimenticia, que espera beneficiarse de las oportunidades de exportación, y en la Cámara de Comercio tanto las grandes tiendas como los supermercados sacan beneficio de las importaciones chinas. En tanto distinta es la situación del Grupo Industriales que afilia a las Pymes que más se quejaron de la nueva relación, si bien la empresa Arcor de Pagani tiene a China como mercado de exportación.
Fernández aclaró que el reconocimiento hacia China no supone una materialización de un acuerdo de libre comercio y aseguró que frente al futuro intercambio comercial la Argentina continuará con sus "leyes antidumping y de protección de la competencia y de normas arancelarias en materia aduaneras". |