Por ESTEBAN RAFELE -
El juez de Nueva York, Thomas Griesa, rechazó ayer
por la mañana otorgar una medida cautelar o stay para que la Argentina pueda
pagar los compromisos de deuda vencidos y dejó al país a siete días del default
forzoso, a la vez que reclamó al Gobierno y a los fondos buitre que continúen
las negociaciones en las oficinas del mediador Daniel Pollack desde hoy mismo
para intentar llegar a un acuerdo de último momento. En una audiencia con
representantes de bancos y bonistas, el juez rechazó tomar una decisión que
permita liberar los pagos de deuda emitida bajo legislación europea (lo que, en
los hechos, implica que ese dinero continuará congelado) y denegó la medida
cautelar que solicitaba de forma insistente el país para poder negociar sin la
amenaza de la cláusula RUFO, que impide hacer una mejor oferta que la del
canje. Griesa, no obstante, impulsó a las partes a que continúen con las
negociaciones desde hoy mismo en el despacho de Pollack, y sugirió que en ese
ámbito podría atender los reclamos de Argentina. En mi visión ,cada problema
que ha mencionado (Argentina) es susceptible de ser atendido en un acuerdo,
dijo el juez. Si no, habrá un default y eso es lo peor. Es casi lo peor que
puedo anticipar. No quiero que eso pase, continuó. Los abogados de Argentina
Carmine Boccuzzi y Jonathan Blackman, del estudio Cleary Gottlieb, insistieron
ante el juez que su decisión implica un muy inminente riesgo de default. No
obstante, el Palacio de Hacienda emitió un comunicado horas más tarde en el que
niega esa situación: Default es no pagar, Argentina paga. El dinero depositado
no puede bloquearse porque pertenece a los bonistas del canje. El juez debe
dejar cobrar a sus legítimos dueños, afirmó. Técnicamente, Griesa se negó a
fallar sobre el pedido que hicieron bancos y bonistas europeos, porque eso
hubiera significado exceder su jurisdicción. Pero al no haberse pronunciado,
explicaron abogados, los fondos de deuda europea siguen congelados en las dos
cuentas que el Bank of New York (BONY) tiene en el Banco Central. A su vez,
Edward Friedman, abogado del fondo Aurelius, pidió al juez que reconsidere su
decisión de permitir al Citigroup pagar la deuda en dólares bajo legislación
argentina. El juez tampoco lo resolvió. Para Economía, el juez Griesa, pese
a haber convocado a la audiencia para resolver estas cuestiones, dejó todo en
suspenso, amenazando a la República Argentina con lo que él insiste en denominar
default, repitiendo textualmente las palabras de las solicitadas y amenazas de
los fondos buitres. En un comunicado, el fondo NML Capital, de Paul Singer,
sostuvo: Estamos preparados para hacer lo que el juez pidió y reunirnos de
forma continua con Argentina y el Special Master para resolver esta disputa.
Tenemos confianza en que este problema puede resolverse rápidamente si Argentina
nos acompaña en discusiones para un arreglo. Por lo bajo, no obstante, sus
representantes se manifestaron escépticos. Abogados de NML Capital y del país
continuaron con conversaciones informales ayer que no prosperaron. Ayer por
la tarde, la presidenta Cristina Fernández recibió al ministro de Economía, Axel
Kicillof, en la Casa Rosada. En una sala continua esperaban el secretario de
Finanzas, Pablo López, y el de Legales, Federico Thea. Ellos dos encabezarían la
delegación que anoche viajó a entrevistarse con Pollack, ya que el ministro se
quedó en Buenos Aires. No hay expectativas, dijo una fuente oficial anoche.
Según la lectura argentina, sin un stay, el mal menor sería un default
forzoso. El país continuaría depositando el dinero al BONY y los pagos quedarían
congelados. Para los buitres, la cláusula RUFO no es un impedimento para
negociar y para el Gobierno sí. Tal violación implicaría un perjuicio para el
país por una cifra que supera los u$s 120.000 millones, exponiendo a los
funcionarios a responsabilidades penales y civiles, advirtió Economía. Por eso,
Economía propuso ayer a los holdouts que tomen un seguro. Argentina le solicitó
al juez Griesa que los fondos buitre tomen un seguro financiero y cubran los
riesgos y los costos de una eventual aplicación de la cláusula RUFO. Y
concluyó: Si tal riesgo fuera nulo, tal cual ellos afirman, el precio de este
seguro debería ser despreciable. Consultores económicos comenzaron a cambiar
sus perspectivas. Elypsis y Abeceb.com, que apostaban a un acuerdo, consideran
ahora un escenario de default técnico. |