Brasil emitió u$s 3.500 millones de bonos denominados en dólares, parte como canje de antiguas emisiones y parte a cambio de dinero fresco, en la que fue su segunda emisión de deuda en moneda extranjera en lo que va del año. Los títulos, que vencen en 2045, ofrecen un rendimiento del 5,131% anual, según detalló el Tesoro de ese país en un comunicado.
Brasil recibió u$s 1.500 millones en efectivo como resultado de la operación, según una fuente citada por la agencia de noticias especializada Bloomberg. El país canjeó, además, distintos títulos con vencimientos que iban desde 2024 a 2041 por estos nuevos papeles, siempre de acuerdo al mismo comunicado oficial.
La colocación se puede extender en los próximos días, con una colocación extra de hasta u$s 50 millones a inversores asiáticos, por lo que el resultado final de toda la operación se dará a conocer cuando ese último paso se concrete.
El objetivo de la operación es mejorar la curva de deuda soberana en dólares, detalló el Tesoro en su comunicado.
El gigante sudamericano aprovechó los vientos favorables que llegaron a los países emergentes luego de que la semana pasada la presidente de la Fed, Janet Yellen, asegurara en el Congreso de los Estados Unidos que la tasa en ese país se mantendría baja por un período considerable de tiempo.
En marzo, Brasil recaudó 1.000 millones de euros a través de un bono a siete años que rinde 2,961% anual. Esa emisión se concretó sólo tres días después de que la calificadora de riesgo Standard & Poors bajara un escalón la nota de su deuda para colocarla en el nivel más bajo de la categoría grado de inversión.
Los títulos del país que conduce Dilma Rousseff ofrecen un rendimiento de 2,05 puntos porcentuales por encima de los bonos del Tesoro de los Estados Unidos, por debajo de los 2,3 puntos por encima de ese nivel que pagaba al cierre de 2013, según datos de JP Morgan Chase.
La última vez que Brasil colocó deuda en dólares fue en octubre del año pasado, cuando emitió u$s 3.200 millones en títulos con vencimiento en 2025.
La enorme colocación de deuda se concreta en un momento en que Rousseff enfrenta una combinación de estancamiento e inflación por encima de las metas del Banco Central y a pocos meses de la elección presidencial de octubre.
El consenso entre los analistas prevé que el producto bruto de Brasil se expanda tan solo 0,97% durante este año, luego del avance del 2,5% que mostró el año pasado, de acuerdo con una encuesta hecha entre 100 economistas por el Banco Central brasileño publicada este mes.

