Si bien es cierto que en los últimos tres días el índice porteño acumula pérdidas por 6%, todavía se mantiene firme en niveles cercanos al máximo histórico que alcanzó tan solo diez días atrás, cuando llegó a las 8.840 unidades.
En la City señalaron que finalmente los inversores se resignaron a que el 30 de julio no habrá acuerdo sobre cómo cobrarán los holdouts y que el juez Thomas Griesa, tal como lo dijo el martes en la audiencia con entidades financieras, no está dispuesto a reponer la cautelar que le permitiría al gobierno cumplir con los tenedores de Discount.
De todas formas, el encuentro de ayer se llevará a cabo hoy, y pese a que las esperanzas de que se avance en un acuerdo son ínfimas, el mercado estará atento a lo que pase en Nueva York.
Cabe aclarar que la reunión de ayer se aplazó porque la delegación argentina no llegó a tiempo, lo que provocó un lógico descontento en el mercado.
Las acciones cayeron con más fuerza en Wall Street que en la plaza local. Mientras que las bajas más profundas en terreno extranjeros fueron de 6,6%, en el plano doméstico no superaron el 4,9%.
Los ADR más golpeados fueron Cresud, Edenor e Irsa, con saldos de 6,6%, 6% y 4,1% respectivamente. En cuanto a los papeles que componen el Merval, Pampa, Telecom y Petrobras Brasil ocuparon el podio, con caídas de 4,9%, 3,7% y 3,7% cada uno.
En tanto, los bonos cerraron más firmes, pero el alza, aunque leve, tuvo que ver con una apreciación del dólar, ya que los títulos públicos en esa moneda se valorizaron en pesos. Así, el Discount en dólares bajo ley neoyorquina ganó 1,2%, lo que constituyó la suba más fuerte entre los bonos líquidos. En Wall Street el alza del mismo título fue de tan solo 0,75%.
Con el permiso del Banco Central (BCRA), el dólar mayorista creció un centavo en las últimas dos ruedas.
"El mercado se planchó por el aplazamiento de la reunión, dado que los inversores se quedaron sin nada donde apoyarse", comentó Mauro Morelli, analista de Rava.
En tanto el titular de Elaccionista.com, Jorge Alberti, subrayó que la ausencia del ministro de Economía, Axel Kicillof, en la reunión confirma que no van a haber avances. "Los funcionarios que viajaron no tiene poder de decisión", detalló. A su vez, Alberti destacó que las acciones no reflejan una situación de default, incluso cuando el mercado empieza a asimilar la idea.
Lo mismo percibe Augusto Posleman, Head of Wealth Management de Portfolio Personal: "Se está procesando la posibilidad de un default, pero no se lo considera tan grave porque duraría unos meses". Al mismo tiempo, explicó que los inversores "leen la intención del país de pagar".
En definitiva, el mercado entiende que acordar con los fondos buitres podría activar la cláusula Rufo y que esto representaría un riesgo mayor para Argentina que entrar en cesación de pagos por unos meses.

