Por Javier Blanco - La Bolsa porteña cerró ayer la tercera rueda consecutiva con pérdidas. El dato sirve para demostrar cómo fueron mutando los ánimos en el mercado, del optimismo hacia el escepticismo, en medio de la pelea entre el Gobierno y los fondos buitre. "No vale la pena aún hablar de pesimismo", advierten los operadores, porque, en ese caso, el deterioro en los precios sería mayor. Pero de lo que era un mercado rebosante de optimismo va quedando poco. El nuevo repliegue de 2,3% promedio en las acciones líderes, según el índice Merval, dejó a la vista ayer el cambio de humor. Más aún, cuando se observa que el ajuste, al cabo de esta semana, se amplía al 6,1% y relegó al termómetro de los precios por debajo de los 8140 puntos, un nivel que no mostraba desde comienzos de mes. La desconfianza inversora queda ratificada cuando se observa que nuevamente hubo casi tres acciones en baja (ayer fueron 51 en total) por cada alza (18). Y que el volumen de negocios se sostiene en buenos niveles (se operaron ayer $ 135 millones con acciones), por lo que no se observa una retracción en los vendedores que ayude a moderar el ajuste de precios, sino que se insinúa todo lo contrario. En la rueda de ayer, las principales bajas fueron para Pampa Energía (-4,9%), Telecom (-3,7%), Aluar (-3,4%) y Banco Macro (-3,3%). En ese grupo se coló Petrobras, que venía siendo el papel que más había ganado del mes y, por toma de ganancias, retrocedió 3,7% ayer. Entre los papeles de empresas argentinas que cotizan en Wall Street, las caídas superaron el 6% en los casos de Cresud y Edenor, y rondaron el 3% en los de los bancos Macro y Francés.. |