El blue cerró el viernes diez centavos arriba, en $ 12,60, un precio todavía por debajo del máximo histórico de $ 13,06 que tocó a fines de enero pasado. Además, en la City destacan que el dólar convertibilidad -el que resulta de la división de la base monetaria por las reservas- ronda los $ 12,80, un valor que al estar en sintonía con el paralelo, no incitaría por sí solo, mayores subas.
También es cierto que el blue se mueve principalmente por la incertidumbre, y un escenario de default generará inquietud.
Si sube poco la gente no se anima a comprar, el problema es cuando se atraviesa una barrera. Si el blue cruza muy rápido los $ 13 pueden desatarse compras impulsivas, pero a la vez también muchos aprovecharán para vender, dijo un operador de cambios.
Aunque es el dólar oficial -que vale $ 8,18- el mercado que mejor controla el Banco Central (BCRA), el giro que dio la política monetaria afecta al resto de los segmentos. Para el analista de Cohen, Juan José Vázquez, la esterilización que viene implementando el Central es la clave. La absorción de pesos es lo que hace que el dólar se mantenga estable, señaló.
El BCRA ya retiró del mercado casi $ 70.000 millones en lo que va del año, y al haber menos liquidez, no hay sobrante para volcarse al blue o al contado con liquidación.
El dólar informal creció solo un peso desde que la Corte Suprema de Estados Unidos no tomó el caso argentino a principios de junio, un hecho que determinó la chance de default. Asimismo, la temporada de vacaciones de invierno tampoco hizo crecer la demanda de dólares como sucedió en otros años.
Muchos inversores compran dólares MEP a $ 11,50 -aunque estaba más barato- para luego venderlos en las cuevas, a $ 12,50. Este aporte a la oferta del blue también colabora en la estabilidad del mercado informal.
Por su parte, el contado conliqui, o dólar fuga, tampoco se catapultó, todo lo contrario, ni siquiera superó la barrera de los $ 10. Así, es más barato tener dólares en el país que enviarlos al exterior, un relación que suele darse al revés.
El dólar que se desprende de la venta de activos locales en el mercado internacional cerró el viernes a la baja, y quedó en $ 9,80. No obstante, la tendencia bajista se manifiesta desde fines de mayo, cuando se ubicaba en los $ 11,20.
Tal como subrayan desde Delphos Investment existe una discrepancia entre los precios de los bonos en el exterior y en el mercado local que no solo se refleja en una ampliación de brechas entre distintas cotizaciones del dólar sino que también otorga la oportunidad para dolarizarse levemente por encima del tipo de cambio oficial.

