La publicación del dato de crecimiento de la economía alemana, que por segundo trimestre se contrae y por tanto permite hablar de recesión, no afectaba esta mañana a la cotización de la moneda única, que iniciaba la sesión en los mercados europeos con alzas frente al billete verde. Sin embargo, pasada la media sesión, su cotización cambiaba de signo y se decanta por las pérdidas.
En Francfort, un euro se paga a las 16.15, hora española, a 1,1285 dólares, una caída del 0,4% desde los precios de esta mañana, y del 0,2% frente desde los 1,1310 de ayer en que se cruzó el cambio de ambas divisas ayer. Esta tarde, el Banco Central Europeo (BCE), ha fijado el cambio considerado oficial en 1,1270 dólares.
Los analistas consideran que los indicadores macroeconómicos aportan actualmente señales contradictorias, pero creen que, en cualquier caso, el euro aún tiene un recorrido al alza y podría ascender en los próximos días hasta los 1,142 dólares.
Poco movimiento en Tokio
En el mercado de divisas de Tokio, el euro se apreció ligeramente frente a la moneda japonesa y a media tarde se intercambió a 135,15 yenes, en comparación con los 134,92 de la mañana. Con la divisa estadounidense también subió y cotizó a 1,1325 dólares, frente a los 1,1312 del inicio del día. Por su parte, el dólar quedó estancado en una jornada poco activa debido a las vacaciones de verano. A media tarde, la divisa estadounidense se intercambió a 119,31 yenes.
Según los expertos, debido a que Japón se encuentra en el momento álgido del periodo vacacional, muchos cambistas están fuera del mercado y hay una falta de incentivos. Los inversores que quedaron intentaron comprar el dólar para subirlo hasta 119,50 yenes pero no lo consiguieron debido a la venta por parte de los exportadores japoneses. Los expertos añadieron que el mercado de divisas está muy influido por los movimientos en los mercados financieros y el de bonos estadounidenses. |