MEXICO DF, nov 22 (Reuters) - Las monedas latinoamericanas, en su mayoría, se apreciarían esta semana favorecidas por la debilidad del dólar y luego de que el G20 concluyera en Berlín su reunión sin hacer una mención explícita a las oscilaciones en el tipo de cambio, pese a la preocupación por la caída de la moneda estadounidense. El ministro alemán de Finanzas, Hans Eichel, dijo el domingo que mentiría si dijera que los tipos de cambio no fueron discutidos en la reunión pero en su comunicado final, el Grupo de los 20, al referirse a las monedas, sólo instó a una mayor flexibilidad de parte de las naciones emergentes en Asia. En el caso de México, los expertos pronostican una ligera presión en el peso como consecuencia de la incertidumbre que se cierne sobre el presupuesto que ejercerá el país en el 2005, después de que el presidente Vicente Fox dijo que impugnaría los cambios aprobados por el Congreso. "Creo que la tendencia en general sigue siendo alcista y la clave de todo está en la debilidad del dólar", dijo Enrique Alvarez, Estratega en Mercados Emergentes de IDEAglobal en Nueva York. El dólar se desplomó el viernes frente a las principales divisas y tocó su menor nivel frente al euro <EUR=> en 1,3055 dólares por divisa europea, tras comentarios del presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Alan Greenspan, quien dijo que eventualmente disminuirá el apetito por activos denominados en dólares. La debilidad del dólar favorecería a una mayoría de las divisas latinoamericanas y el real de Brasil, la economía más grande de América Latina, podría negociarse en un rango entre 2,72 y 2,75 unidades por dólar, tras cerrar el viernes en 2,778 <BRBY>. En México, la segunda economía de la región, el peso podría verse presionado, pero seguiría operando en niveles vistos por analistas como buenos. "Vamos a ver una presión coyuntural debido al asunto del presupuesto y de la impugnación de Fox, puede operarse entre 11,35 y 11,40 pesos por dólar", dijo Jaime Ascencio, analista de la firma Bursamétrica Management. La declaraciones de Greenspan en la conferencia de banqueros europeos en Francfort surgieron previo al inicio de la reunión de ministros de economía y gobernadores de bancos centrales del Grupo de los 20 (G20), que se realizó el fin de semana. El secretario del Tesoro de Estados Unidos, John Snow, había anticipado que la reunión no contemplaba en la agenda el tema de los tipos de cambio. A continuación, las opiniones de analistas consultados por Reuters: ENRIQUE ALVAREZ, ESTRATEGA EN MERCADOS EMERGENTES DE IDEAGLOBAL EN NUEVA YORK "Las manifestaciones de hoy día (viernes) en relación al dólar son un poco preocupantes por lo que dijo el señor Greenspan, con eso empujaron al dólar a un nuevo bajo contra el euro y ahora está nuevamente intentando hacer bajos". "Tienes la reunión del G20 el fin de semana. Casi nunca hay una manifestación seria o muy potente que apoye realmente la moneda (al dólar)". "Y más que nada, el mercado está convencido de que el dólar tiene que bajar más. Entonces, presión adicional sobre el dólar contra el euro lo único que te va a causar es más tendencia alcista en casi todas las monedas de Latinoamérica". "El real en Brasil estaría en 2,75 y por debajo, 2,72 (unidades por dólar). El peso chileno esta muy fuerte de momento y probablemente vaya más allá". RAFAEL DE LA FUENTE, ANALISTA DE MONEDAS DE BNP PARIBAS EN NUEVA YORK "Nuestra impresión es que podemos ver mayor fortaleza o ver de nuevo el mercado probando niveles más bajos, sobre todo en el real brasileño. En México creemos que podemos ver de nuevo un 11,30 (por dólar), pero no rompiendo esos niveles". "En parte es la debilidad del dólar y en parte es la búsqueda de 'yields' (rendimientos) ya que las tasas de interés están subiendo en estos países más rápidamente que en Estados Unidos y los hacen atractivos". RUBEN FERNANDEZ, GERENTE DE OPERACIONES DE GRUPO FINANCIERO MONEX EN MEXICO. "Yo creo que va a seguir un poco presionado el peso mexicano, más que nada por el mensaje que mandó Vicente Fox (el jueves). "Estamos entrando en una fase de problemas en cuestión de nerviosismo del mercado por las reformas estructurales". "Sin embargo seguimos estando en niveles relativamente buenos, es decir todavía no entramos en un plan de contingencia". |