No sólo las negociaciones oficiales fracasaron ayer, también el intento con el que los bancos nacionales intentaron un acuerdo que les hubiera generado fuertes ganancias.
El intento tenía motivaciones sólidas.
La realidad es que los bancos salen muy perjudicados en un default, tanto desde el efecto macro como los bonos que tienen en su cartera, de ahí que hayan salido a actuar, dijo Rafael Di Giorno, de Proficio Investment.
Entidades financieras no sólo evitan un quebranto patrimonial por el lado del activo vía sus tenencias de títulos públicos, sino también obtienen una ganancia indirecta en su equity por el incremento en su capitalización bursátil. Beneficios de doble vía, coincidió Juan Pablo Vera, de Tavelli.
De haber tenido éxito, la movida podría haber generado enormes ganancias para los bancos locales. La capitalización bursátil es sólo una muestra, pero más que elocuente.
El lunes, Brito era dueño de un banco que valía u$s 2.230 millones por la capitalización bursátil que resultaba del precio de su acción en Nueva York. Ayer, cuando parecía que el acuerdo se cerraría, su empresa valía u$s 400 millones más, u$s 2.630 millones.
Medida por el precio de la acción porteña de Macro, y a dólar implícito de cada día, la ganancia patrimonial era mayor: u$s 462 millones.
En sólo dos días de vida que tuvo la esperanza del acuerdo, el Banco Galicia (el otro gran banco de ADEBA) pasó de valer u$s 1.836 millones a u$s 2.210 millones, dada la suba del 20% de su acción.
En cuanto a sus precios en las acciones locales, el valor del Macro avanzó u$s 462 millones (medido a dólar implícito) en las dos ruedas. El del Grupo Financiero Galicia ganó u$s 430 millones, el Hipotecario u$s 76 millones y el Patagonia u$s 116 millones. Más de u$s 1.000 millones de suba de su valor de mercado.

