Los mercados argentinos continuaron operando ayer sin una tendencia definida, a la espera de nuevas definiciones en el "juicio del siglo". Aunque la declaración del default ya es un hecho, los operadores no han reaccionado aún con pánico. Persiste un halo de esperanza por la negociación entre los bancos extranjeros y los holdouts, a la que ahora se podrían sumar diversas empresas argentinas.
Los ojos del mercado se posaron esta vez sobre la franja cambiaria, afectada por una menor presencia de la exportación. La mesa de dinero del Banco Central tuvo que salir a vender 20 millones de dólares en la sesión, algo que no hacía desde el último 15 de mayo. El organismo buscó así aplacar la escalada del dólar, que cerró tres centavos arriba, a $ 8,28, en las principales casas de cambio de la City porteña. El tipo de cambio subió casi un 1,00 por ciento en apenas cinco días, el incremento más importante desde febrero. La mano del Central se sintió también en el Rofex de Rosario: los contratos a agosto ($ 8,435) y septiembre ($ 8,655) acumularon 190 millones de dólares de los 266 millones de dólares operados en la plaza.
Sorprendió que, en este contexto de incertidumbre, el billete paralelo cediera 10 centavos, a $ 12,70. "Si los compradores ven demasiado alto el precio no concretan las operaciones. Hay que ir regulando el precio con la demanda", comentó un cuevero.
En el caso de los títulos públicos, las emisiones más negociadas del segmento operaron dispares. El Boden 2015 trepó un 1,02 por ciento, mientras que el Bonar 2024 cayó un 0,73 por ciento y el Bonar X otro 0,42 por ciento. En cambio, las series "D" de estos papeles exhibieron un deterioro de hasta un 4,00 por ciento. De esta manera, el denominado dólar "Bolsa" ascendió 29 centavos, a $ 11,51, al tiempo que el contado con liquidación se negoció casi sin variaciones, a $ 10,35.
No se detuvo, asimismo, el repliegue de los bonos bajo legislación neoyorquina. El Discount toleró un desgaste del 4,92 por ciento y ya cosecha una pérdida cercana al 15 por ciento en sólo tres ruedas. Para el Global 2017 la caída fue del 1,21%, en tanto que el Par convalidó un leve impulso del 0,18%.
El sesgo negativo se trasladó a los cupones atados al crecimiento de la economía nacional. Allí, el declive lo encabezó el derivado en dólares bajo ley local a través de un rojo del 2,25%, seguido por el 1,73% del cupón en euros y el 1,26% del instrumento nominado en pesos.
El panel líder de la Bolsa porteña acusó una retracción marginal del 0,06% hasta las 8.321,41 unidades. En un entorno de negocios reducidos, los principales repliegues fueron los de Banco Macro (-4,43%), YPF (-1,47%) y el Galicia (-0,95%). Por el contrario, finalizaron en terreno positivo las acciones de Pampa Energía ( 3,86%) y Petrobras Brasil ( 1,98%). En Nueva York, el sector financiero se llevó la peor parte, con un retroceso en torno al 2%. |