Por SOFÍA BUSTAMANTE - Semanas atrás la firmeza de los precios de acciones y bonos se explicaba por la confianza del mercado en un acuerdo con los fondos buitres, y si bien la expectativa actual estaría basada en una solución en manos del sector privado, el letargo en el que se sumió la negociación fomenta una serie de especulaciones. Ayer el Merval terminó casi neutro, 0,06% abajo, después de permanecer gran parte del rueda en terreno positivo. De hecho, llegó a subir hasta un 1,4%. El avance más importante fue el de Pampa, de 3,9%, en tanto que la peor baja fue la de Banco Macro, de 4,4%. En cuanto a los bonos, pese a que el país entró en default, ayer terminaron con saldos mixtos. Los títulos más líquidos de corto plazo fueron un buen ejemplo de la rueda: el Boden 2015 subió 1%, mientras que el Bonar X retrocedió 0,4%. El Discount en dólares bajo ley de Nueva York, -un papel clave en la disputa judicial con los holdouts- no pudo evitar una caída de 4,9%, que de todas formas se trata tan solo de un traspié teniendo en cuenta el escenario de cesación de pagos en el que se encuentra el país. El mercado aún confía en una solución por medio del sector privado, sostuvo Soledad Pérez Duhalde, coordinadora de Análisis Macroeconómico de Abeceb.com. Pero los días pasan y el arreglo no llega, lo que deja abiertas distintas posturas sobre lo que realmente piensa hacer el gobierno. Según el último informe de Federico Muñoz & Asociados, el gobierno tenía herramientas para intentar evitar el default y no las usó: Si el problema era la RUFO, podría haber solicitado un waiver (dispensa) a los bonistas o podría haber apoyado el plan de (presidente de Banco Macro) Jorge Brito. Así, quedó en evidencia que el problema no estribaba en esa cláusula, sino que el gobierno decidió no pagar la sentencia, por lo que el gobierno optó por el default. La consultora indica además que una primera explicación tentativa es que el gobierno haya querido capitalizar políticamente la corriente de simpatía que en ciertos sectores sociales habría generado la áspera posición confrontativa adoptada en el litigio. Sin embargo, no todo el mercado considera que sea así. Para Miguel Arrigoni, CEO de FIRST Corporate Finance Advisors, el mínimo riesgo de la cláusula se dispare y con ella la deuda se magnifique es razón suficiente para ser precavido y más cuando después de este fallo puede sufrirse otro revés judicial. En lo que respecta a los precios de los activos expresó: Creo que los inversores interpretan que por un lado el gobierno siempre tuvo la intención de pagar y que por el otro el juez se extralimitó de sus funciones. Pérez Duhalde, por su parte, señaló que todavía hay dudas sobre los mecanismos para evitar que se gatille la clásula. De hecho, citó a Roberto Lavanga y Guillermo Nielsen, ambos fueron funcionarios que participaron en la creación del canje de deuda en default que presentan posturas opuestas sobre la posibilidad de evadir la RUFO. Finalmente, si queda en descubierto que la intención del gobierno es no pagarle a los fondos buitres, con o sin cláusula, el mercado se desplomará, lo que no favorecería a una economía que ya muestra muchos signos de debilidad. |