Por MATÍAS BARBERÍA - El Banco Central (BCRA) postergó buena parte de las operaciones de compra de divisas que tenían programadas los bancos para ayer y se llevó tantas divisas de liquidaciones de exportaciones como pudo. Sólo en la media hora final de la rueda, la entidad conducida por Juan Carlos Fábrega hizo compras por u$s 70 millones, al tiempo que sostuvo al dólar mayorista en $ 8,269, el mismo valor del día anterior. El dólar minorista se ofrecía a $ 8,29, mientras que el informal se mantuvo estable en torno a los $ 12,80. También el ritmo del dólar se frenó: en las cuatro ruedas hasta el lunes, el mayorista había ganado 6 centavos. En las últimas tres sólo sumó 9 milésimas. El renovado racionamiento de las divisas para el pago de importaciones se sintió fuerte ayer. Los operadores de las mesas privadas se pasaron la mayor parte de la rueda abre a las 10 y cierra a las 15 sin hacer absolutamente nada. Hasta los últimos 20 minutos, había unos u$s 15 millones operados nada más. En ese momento apareció la liquidación de exportaciones y el BCRA empezó a comprar, dijo un corredor cambiario. Desde el establecimiento del cepo cambiario, allá por octubre de 2011, la mesa de operaciones del BCRA sostiene un estricto control de las compras que hacen los bancos y otros jugadores. La mesa del ente regulador exige a los bancos que adelanten con varios días de anticipación las operaciones que van a necesitar hacer, para programar el cómo y el cuándo. Por tercera rueda consecutiva, esa programación ha tendido a postergar todo lo posible las operaciones más grandes. Las más pequeñas y, sobre todo, las hechas por las pymes suelen pasar el peine fino. El credo de Fábrega, cultivado en sus cuatro décadas en el Banco Nación, sostiene que no hay que negarle el acceso a insumos a las empresas que más empleo crean. La estrategia del Central utilizó hoy el mecanismo de intervenir en los mercados de futuros con posturas de venta que suavizaron la curva de los precios y fijaron una tasa implícita de ajuste en casi todos los plazos bastante más baja que la vista hasta ayer, explicó un corredor cambiario en un mail a sus clientes. El estímulo generado a partir de estos movimientos generó un desarme de posiciones e ingresos desde el exterior que desbordaron los escasos pedidos de compra autorizados y dieron pie a la mayor intervención del Central en lo que va de agosto, agregó. Antes de que fuentes del BCRA dijeran que la entidad se embolsó u$s 70 millones, las mesas privadas estimaban que las compras ascendieron a u$s 100 millones. Era casi la mitad de los u$s 208 millones operados en las dos plazas mayoristas que hay en el país y casi la totalidad de los u$s 122 millones que se transaron en el Siopel, el mercado de los bancos. Las reservas del BCRA ganaron u$s 31 millones ayer, como resultado de las compras, recortadas por el pago de distintas obligaciones de la entidad con organismos internacionales. |